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Gestión de transporte en el campo

 |   7 de agosto del 2020

Cada operación presenta sus características particulares y es preciso conocerlas en profundidad para poder diseñar soluciones tecnológicas que realmente representen un salto cualitativo. En Argentina, la logística del agro representa un caso emblemático en este sentido, ya que sus necesidades específicas son tan relevantes como su rol en la actividad económica.

En el marco de la gestión logística, sabemos que el transporte cumple un rol muy importante a la hora de mover mercadería a través de la cadena de abastecimiento. Por esa razón, el hecho de hacerlo eficientemente diferencia a las empresas en el mercado y les otorga un valor competitivo único.

¿Y qué es ser más eficientes en este rubro? Pues si bien hay muchos indicadores, podemos identificar al Costo según Nivel de Servicio como factor principal para medir la gestión de transporte (entiendo al Costo como el monto de dinero erogado para pagar fletes contratados y al Nivel de Servicio como la cantidad de veces que se cumple en tiempo y forma con las entregas pautadas con cada cliente).

Un sector con necesidades específicas

En esta línea surgen varias alternativas tecnológicas para cubrir diferentes aspectos de la gestión de transporte: sistemas de ruteo, sistemas de seguimiento satelital o incluso sistemas de administración de transporte (TMS). En general estos últimos llenan los casilleros funcionales de planificación masiva de órdenes, gestión de la ejecución de viajes, visibilidad de la red de transporte e inclusive la liquidación de las facturas de transportistas tercerizados. Pero cuando colocamos la lupa en el proceso de distribución de granos por ejemplo, nos encontramos con operaciones muy diferentes al flujo natural de un TMS o cualquiera de las otras soluciones descriptas.

Para Oracle la innovación pasa por enamorarnos antes que nada del problema y luego diseñar la mejor solución posible de la mano con nuestros clientes, aprovechando todos los recursos tecnológicos disponibles – o identificando nuevos – y experimentando hasta alcanzar el resultado esperado.

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Hace dos años recibimos una solicitud de asesoramiento para utilizar nuestro TMS como solución de transporte. El cliente, que se dedica entre otras cosas a transportar el grano a los puertos cerealeros que integran nuestra margen rivereña del litoral para su posterior exportación, deseaba ver cómo podían gestionar mejor la masiva cantidad de viajes que tenían para cumplir en tiempo y forma con los requisitos impuestos por sus clientes. Es importante aclarar que ellos ya utilizaban una solución creada por su equipo de desarrollo que cubría la mayoría de sus procesos pero como muchas “customizaciones”, ésta era de mantenimiento intensivo y comenzaba a generarles dolores de cabeza, producto del continuo pedido de nuevas funcionalidades por parte de los sectores operativos.

Aprendizaje en profundidad

Así fue como, luego de un proceso de relevamiento con sus equipos funcionales de IT, nos embarcamos en la preparación de una serie de presentaciones en las que explicamos, de comienzo a fin, todas las virtudes del producto, alineándolo a los requerimientos que habíamos podido relevar. Adicionalmente, preparamos una demostración en la que configuramos algunos atributos mencionados por el cliente como tipo de grano, cantidad standard por viaje, orígenes, destinos, tiempos de viaje y montos a pagar por flete, y ellos pudieron ver exactamente cómo opera un TMS. Aún con toda esa información, su primera reacción fue que veían muy difícil que su operación se adapte a esta nueva dinámica. Pero no nos conformamos con esa respuesta y, tiempo después, retomamos el contacto proponiéndoles esta vez realizar un relevamiento etapa por etapa directamente con los sectores operativos (quienes toman carga en cada campo, o se encargan de administrar los cupos otorgados por los puertos, quienes operan las negociaciones diarias de tarifa con cada transportista o el equipo de IT que se encarga de mantener las integraciones con AFIP y demás sistemas que opera la empresa en general).

Fue una tarea ardua que realizamos exhaustivamente y a conciencia, y a partir de la cual aprendimos muchísimo sobre logística en el campo y sus problemáticas específicas – lo cual nos alejaba cada vez más de la configuración standard de cualquier TMS. En la práctica resultaba imposible, por ejemplo, asignar un cupo previamente negociado a cada viaje o establecer un parámetro fijo de negociación tarifaria.

Diseño en conjunto

En el plano tecnológico pudimos aprender que tanto la Carta de Porte de cada viaje como el Certificado de Transporte de Grano son documentos primordiales para circular con el vehículo cargado por el campo y que dichos documentos, emitidos por entes gubernamentales, no solo deben llevarse impresos en la cabina del tractor, sino que también es necesario integrarlos a la solución de transporte con que se opere a fin de contar con la constancia en formato digital para cada viaje ejecutado. Adicionalmente, también es necesario integrar información de balanzas de pesaje y hasta plataformas de seguimiento satelital para la visibilidad y trazabilidad de cada viaje asociado, sin mencionar las típicas y muy necesarias integraciones con módulos de ERP como “Cuentas a Pagar” o “Contratos de Compra”.

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Todas estas particularidades nos permitieron no solo conocer en detalle la operatoria integral de transporte de este rubro tan particular, sino también poder preparar una demostración adaptada a varios casos de uso descriptos especialmente. Ese proceso de interacción interna entre perfiles de desarrollo de aplicaciones, especialistas de solución, vendedores y partners implementadores nos posicionó además muy bien de cara al cliente. Definimos en conjunto los cinco beneficios más significativos que obtendrían de esta solución y establecimos la forma de monetizarlos contemplando casos de inversión, flujo de fondos, etc., llegando a un resultado que satisficiera al cliente tanto a nivel técnico funcional como en lo financiero.

Tecnología para evolucionar

El proceso llevó un total de seis meses de trabajo codo a codo con los equipos operativos del negocio de granos de la empresa, el equipo de funcionales de IT y nuestros recursos internos, y realmente el precio del producto pasó a ser un factor secundario cuando todas las partes nos pusimos de acuerdo en que se trataba de un proyecto de inversión que iba a traer beneficios y ahorros muy concretos a la operación, además de un impacto significativo para el negocio en términos de valor agregado y posibilidad de mejorar procesos y dinámicas que antes no se cuestionaban.

En Oracle decimos que somos una empresa de servicios que busca entender el negocio de nuestros clientes para ayudarlos a encarar una transformación digital que se adapte a la evolución de los modelos de negocios. Y este es un ejemplo concreto de cómo lo ponemos en práctica en pos de alcanzar nuestro propósito de transformar al mundo a través de la innovación.

(*) El autor es Especialista de Soluciones de Cadena de Suministro – Oracle Argentina.

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