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Los olvidados caminos de la producción

 |   26 de noviembre del 2018

A pesar de que resulta indiscutible el rol fundamental que cumplen los caminos rurales en la matriz productiva Argentina, los mismos presentan un alto grado de abandono que impacta en la eficiencia y competitividad.

En diálogo con Énfasis Logística Bernardino Capra – Especialista de la Comisión de Caminos Rurales de la Asociación Argentina de Carreteras (AAC), y miembro de la “Mesa de Caminos Rurales”, se refiere a la actualidad de esta infraestructura vial en el país y al trabajo que están llevando a cabo desde la AAC, con el que esperan generar un punto de inflexión en el tratamiento y desarrollo de estas vías por donde circula buena parte de la producción nacional.

Énfasis Logística: ¿Cómo describiría el rol de los caminos rurales en la cadena productiva argentina?

Bernardino Capra: La red de caminos rurales representa un rol central en el desarrollo de nuestro país. Conforma el primer eslabón en cuanto al transporte de cargas agrícolas, mineras, ganaderas; cumpliendo además una función de alto impacto social al vincular comunidades alejadas de centros urbanos, permitiendo el acceso a la educación en las escuelas rurales, etc. La producción regional argentina necesita una red de caminos acordes para poder bajar los costos de transportes de manera sustancial. Se podría sintetizar el tema diciendo que no existe una sociedad desarrollada sin un sistema vial en buen estado de conservación. Y sin embargo, el problema está tan postergado, que increíblemente hoy no se sabe a ciencia cierta cuántos kilómetros componen esa inmensa red de caminos que en su mayoría ni siquiera están nomenclados.

É. L: ¿Cuál es la situación actual de estas infraestructuras en las distintas zonas del país?

B.  C: Existen realidades disímiles. Para entender el problema, se podría comenzar planteando que el camino rural (de tierra), es en sí una obra de ingeniería que a diferencia de otras estructuras comienza a deteriorarse en el mismo momento en el que terminó de construirse. Además, el factor clima es tanto o más importante que el tránsito en cuanto a agente de deterioro del camino. Esto implica más ingeniería, estar permanentemente reconstruyendo y manteniendo la red, estableciendo políticas claras y sustentables. Se puede observar entonces que los resultados hoy, en general y salvo excepciones muy puntuales, son de regulares a malos, con políticas insuficientes o erróneas por parte de quienes deben administrar una red en particular.

É. L: ¿En qué consiste el trabajo que llevan adelante desde la Mesa de Caminos Rurales?

B. C: Desde la Mesa nos hemos propuesto integrar esfuerzos de ámbitos tan distintos como los actores productivos que hacen un uso intensivo de la red de caminos rurales, los transportistas, en conjunto con la Asociación Argentina de Carreteras. La conformación de la mesa es una situación inédita, nunca ocurrió en nuestro país la integración de prácticamente todos los que estamos directamente involucrados en el tema. En ese marco, hemos decidido también tener un rol con acciones concretas, que van desde la capacitación a distancia mediante plataformas digitales, dirigida a quienes administran las redes municipales o consorcios (secretarios de obras públicas, directores viales, etc.), basándonos en el manual que la Asociación Argentina de Carreteras ha elaborado; como así también en promover buenas prácticas en el uso del camino. Y por supuesto se trata de una mesa técnica con llegada a todo el territorio nacional.

Podríamos decir que hemos decidido avanzar con una actitud más proactiva que declarativa de los problemas comunes en las distintas regiones de Argentina.

É. L: ¿Cómo es la interacción con las autoridades nacionales y cuál es la lectura que hacen de la situación de estos caminos?

B. C: Existe un acercamiento con legisladores nacionales y provinciales, que participan inclusive de la mesa de diálogo. El Ministerio de Transporte ha impulsado un manual de buenas prácticas en el trabajo de redes viales de tierra, material que también tomamos para difundir, así que estamos en sintonía. Como próximo paso es invitar en cada nueva reunión a distintas autoridades. Asimismo, estamos programando tomar modelos de gestión exitosos y difundirlos.

É. L: ¿Es viable la aplicación del sistema de PPP para el desarrollo y mejora de estos caminos?

B. C: Podría ser una alternativa interesante que requiere ser estudiada. Para esto deben contemplarse todas las aristas que poseen estos sistemas y enmarcar los aspectos legales. Es una buena herramienta; por ejemplo, los presupuestos municipales son muy acotados como para administrar una gran flota vial, ociosa la mayor parte del tiempo. Actualmente, una motoniveladora cuesta entre 225.000 y 300.000 dólares, posee un alto costo de mantenimiento y operación.

La alta demanda de uso de los caminos en algunos casos es estacional. Podría por lo tanto mantenerse un equipamiento mínimo para el mantenimiento de rutina por el municipio y reforzarse con la participación privada a requerimiento.

É. L: ¿Cómo definiría la importancia de estas vías en la productividad y competitividad de la economía argentina?

B. C: Tal lo expresado anteriormente, resulta estratégico tener una red vial de tierra en buen estado de transitabilidad para poder ser competitivos. Hoy vemos un campo sumamente tecnificado y a la vanguardia tecnológica del mundo. El Estado por lo tanto debe acompañar con políticas de mediano y largo plazo con inversión en su red vial. Un dato no menor, es que la inversión vial se encuentra entre las obras de ingeniería más rentables de todas. Debemos, por lo tanto, apreciar al mantenimiento de caminos rurales como una inversión y no un gasto para el Estado, ya sea este municipal, provincial o nacional. Y tenemos que dar también un salto de calidad en aquellos nichos productivos que requieren una transitabilidad permanente (la lechería, granjas avícolas, porcinas, feedlots, industria azucarera, frutihortícola, etc.) donde pasar una motoniveladora no alcanza. Debemos proyectar estabilizaciones de suelos, haciendo uso de técnicas que para los ingenieros viales están por demás conocidas y utilizadas en las redes principales: estabilizados con cemento, cal, emulsión asfáltica, áridos, escoria de alto horno, productos químicos, etc. Haciendo énfasis en que el éxito de estas inversiones depende de proyectar, construir y controlar adecuadamente.

É. L: ¿Cuáles son sus expectativas sobre el trabajo que están llevando a cabo?

B. C: En lo personal, convencido de que se está logrando un punto de inflexión, en donde todos los actores nucleados en distintas asociaciones civiles hemos decidido intercambiar conocimiento y aportar soluciones integrales.


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