17 de diciembre del 2020

ARLOG anunció su propuesta de capacitación verano 2021

 |   17 de diciembre del 2020

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Con el objetivo contribuir  a la mejora del desempeño y al desarrollo de los procesos que agreguen valor, como así también  la promoción de nuevas prácticas logísticas. La Asociación Argentina de Logística Empresaria (ARLOG), dio a conocer la agenda de capacitación virtual, prevista para los próximos meses de enero, febrero y marzo:

  • Logística Integral.Inicia el 5 de enero
  • Tablero de Control Logístico. Inicia el 18 de enero.
  • Análisis para la Gestión de Costos.Inicia el 26 de enero.
  • Operaciones de Warehouse. Inicia el 18 de febrero.
  • Coaching, Liderazgo y Rol del Supervisor. Inicia el 9 de marzo.
  • Transporte Última milla.Inicia el 15 de marzo.

El cursado de los diferentes cursos se realiza de manera virtual en el marco del aislamiento social preventivo y obligatorio dictadas por el Gobierno Nacional, con el propósito de evitar la trasmisión del COVID-19.

Los interesados  pueden consultar vía email a edu@arlog.org o comunicarse por teléfono a (011) 5199-2178

 

 

Más noticias
25 de abril del 2026

La Cámara Empresaria de Operadores Logísticos (CEDOL) se prepara para realizar el próximo 29 de abril su 16° Encuentro Logístico en el GoldenCenter, una cita que año a año reúne a los principales referentes del sector para analizar tendencias, intercambiar experiencias y proyectar el futuro de la actividad en la Argentina.

En un contexto atravesado por la transformación tecnológica y los cambios en los hábitos de consumo, el evento pondrá el foco en dos grandes ejes: el impacto de la inteligencia artificial y el desarrollo del talento, por un lado, y la evolución del consumidor y sus implicancias logísticas, por el otro. La apertura estará a cargo de Hernán Sánchez, quien también encabeza la Federación Argentina de Entidades de Transporte y Logística (FAETyL).

Para conocer un poco más lo que se viene, Énfasis Logística diálogo con el director ejecutivo de CEDOL, Rafael Rodríguez Roda, quien destacó la magnitud del evento y el trabajo que implica su puesta en marcha. El directivo también destacó el rol que hoy ocupa la logística dentro de la economía y cómo eso definió la agenda del evento. “Hoy la logística ocupa un lugar central en el desarrollo económico porque conecta la producción, la distribución y el consumo, y basados en eso elegimos la temática para este encuentro”, explicó.

“Hablar de eficiencia, de tecnología, de talento, de competitividad es algo importante. La logística es un aliado estratégico de la industria hoy por hoy, así que en el encuentro número 16 de CEDOL vamos a tener un lugar, como siempre, para que se encuentren los referentes de la logística, y este año no solamente la logística, hemos invitado al presidente de la Unión Industrial Argentina y eso destaca algo importante: que la logística es parte y un aliado estratégico de la economía de la República Argentina”, agregó.

En esa línea, Rodríguez Roda subrayó el valor del encuentro como espacio de referencia para el sector. “Si sos dueño de una compañía del sector, el encuentro CEDOL es clave. Por un lado, es el primer evento logístico del año. Además, vamos a tener distintos bloques de contenido. Se va a poder escuchar al presidente de CEDOL, de ARLOG, de FADEEAC y, como ya mencioné, al de la UIA. Eso les va a dar, sin lugar a dudas, el escenario que estamos viviendo hoy en el mundo de la logística, el termómetro de la actividad”.

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El primer bloque del evento estará centrado en inteligencia artificial y talento, dos variables que ganan protagonismo en la operatoria diaria. “El primer bloque del encuentro es el de Inteligencia artificial y retención de talentos. Hoy la inteligencia artificial convive con nosotros y vamos a verlos de dos aspectos distintos, uno es las habilidades que nos puede dar y como se relaciona esta tecnología con los humanos. Eso lo va a llevar adelante Joan Cwaik”.

A su vez, el bloque contará con la participación de Miquel Serracanta, quien aportará una mirada aplicada al sector. “Después, el español catalán, Miguel Serracanta, va a hablar de la IA, pero inmerso en lo que es Supply Chain y logística, con casos concretos que tienen que ver con el sector. Miquel tiene un recorrido de más de 30 años en logística, entonces no solamente va hablara de la IA, sino de los talentos y las necesidades de los mismos para el manejo de la IA, y como las compañías, frente a los nuevos desafíos, tienen que brindarle a su personal, distintas herramientas y capacitaciones para manejar la inteligencia artificial”, señaló.

La moderación de este segmento estará a cargo de Martina Rua, mientras que el segundo módulo estará enfocado en el consumo y las nuevas dinámicas del mercado, con la participación de Guillermo Oliveto. Sobre este último eje, Rodríguez Roda explicó: “Por último, va a estar Guillermo Oliveto donde va a hablar más sobre el consumo, como viene ese tema en la Argentina, siempre tiene aspectos económicos y como el consumidor ha cambiado sus hábitos en los últimos años, el boom de lo que son las plataformas comerciales. Todo eso, hace que la logística tenga un proceso de adaptación a ese nuevo hábito de consumo. Eso es más de actualidad, de termómetro, del día a día, así que creo que eso va a ser muy importante”.

Con una agenda que combina visión estratégica y análisis de coyuntura, el 16° Encuentro CEDOL se posiciona como una instancia clave para los actores del ecosistema logístico que buscan anticiparse a los cambios y fortalecer la competitividad en un entorno cada vez más dinámico.

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21 de mayo del 2026

*Por Ramón García García. Director general del Centro Español de Logística

Hablar de sostenibilidad en logística es, en realidad, hablar de cómo se diseñan las operaciones desde el origen. No se trata de añadir medidas al final del proceso, sino de cuestionar cada decisión, qué se mueve, cómo se mueve y si realmente tiene sentido moverlo.

Desde el Centro Español de Logística (CEL) llevamos tiempo defendiendo un enfoque muy concreto: eliminar todo aquello que no aporta valor. Ese es el punto de partida. A partir de ahí, la sostenibilidad aparece como consecuencia directa de hacer mejor logística.

Este planteamiento se articula en torno a tres palancas claras: colaborar, compartir y concienciar

  1. Colaborar implica integrar a los distintos actores de la cadena en una lógica común de trabajo;
  2. Compartir supone abrir información y recursos para reducir ineficiencias;
  3. Concienciar significa alinear a todos los eslabones en torno a una misma forma de operar

 

Cuando estas tres dimensiones se activan de manera conjunta, los resultados son tangibles: menos kilómetros recorridos, mayor ocupación de los activos, menor consumo energético y un servicio más fiable.

La tecnología, al igual que las energías alternativas, tienen un papel relevante, pero no son el eje. Ayuda a tomar decisiones, a anticipar la demanda, a coordinar operaciones complejas y reducir emisiones, pero lo verdaderamente transformador es el cambio de enfoque, pasar de cadenas fragmentadas a ecosistemas conectados.

En este contexto, los Premios CEL a la Excelencia Logística reconocen proyectos que ya están aplicando estos principios en la práctica. El caso de Consum y la iniciativa de CHEP muestran cómo avanzar hacia modelos más eficientes y sostenibles desde la operación real.

Consum: rediseñar la cadena desde la sincronía

Autor: Alfredo Cabrera, Ejecutivo Organización Logística Alimentación y no Alimentación, Consum

El proyecto “Sincronía Logística”, ganador del Premio CEL a la Excelencia Logística 2025, tiene como objetivo evolucionar la logística de la Cooperativa hacia un modelo integral, eficiente y sostenible, capaz de anticiparse a las necesidades de sus tiendas y clientes, impulsando, al mismo tiempo, el bienestar de las personas y la rentabilidad responsable. Esta mejora no está en optimizar una parte del sistema, sino en alinear toda la cadena de suministro bajo una misma lógica operativa.

Consum, cooperativa española en el sector de la distribución alimentaria, ha construido un modelo basado en integración, colaboración y uso intensivo del dato. La planificación de la demanda deja de ser un ejercicio interno y pasa a convertirse en un proceso compartido con proveedores, apoyado en analítica avanzada y modelos de predicción. Esta visión común reduce la incertidumbre, mejora la disponibilidad de producto y permite ajustar los flujos logísticos con mayor precisión.

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La relación con proveedores evoluciona hacia esquemas más coordinados, como la recogida en origen, donde el control del transporte permite optimizar tiempos, garantizar la calidad del producto y reducir emisiones asociadas a movimientos innecesarios. La cadena gana visibilidad de extremo a extremo, y esa visibilidad se apoya en una torre de control multiempresa, que integra información de proveedores, operadores y plataformas, permitiendo monitorizar en tiempo real todos los eventos logísticos y mejorar la toma de decisiones.

A nivel operativo, la digitalización actúa como elemento vertebrador. A través de portales colaborativos y sistemas de gestión compartidos, los distintos actores pueden coordinar horarios de entrega, optimizar procesos de descarga y trabajar sobre indicadores comunes, reduciendo esperas y mejorando la eficiencia global. Cada actor dispone de la misma información y puede actuar en consecuencia.

La automatización, por su parte, se integra con un enfoque claramente orientado a las personas. Las inversiones en intralogística buscan aumentar la productividad, pero también reducir el esfuerzo físico y mejorar la ergonomía de la plantilla en los centros de trabajo. La eficiencia no se plantea como un objetivo aislado, sino como parte de un equilibrio más amplio.

En el ámbito medioambiental, el proyecto incorpora medidas estructurales: plataformas diseñadas para minimizar emisiones, incorporación de energías renovables, flotas más eficientes y soluciones de distribución urbana de bajas emisiones. Iniciativas como el uso de vehículos eléctricos o biocombustibles contribuyen a reducir de forma significativa la huella de carbono.

El resultado es una cadena de suministro más robusta, más coordinada y con menor impacto ambiental. Un modelo donde la sostenibilidad no se gestiona como un indicador independiente, sino como una consecuencia directa de operar mejor y que marca el inicio de una nueva era en la gestión de la cadena de suministro.

AIRSHARED: liderar la colaboración para transformar la logística de forma sostenible

 Autor: Luis Sánchez, responsable Soluciones de Logística Colaborativa de CHEP IBERIA

La cadena de suministro se enfrenta a retos estructurales comunes en todos los mercados: presión sobre costes, limitaciones de capacidad, objetivos de descarbonización y necesidad de mayor resiliencia operativa. Aunque muchas compañías comparten estos desafíos, tradicionalmente los han abordado de forma individual, lo que ha limitado el potencial de mejora colectiva.

El reto que dio origen a AIRSHARED – comunidad creada por CHEP, empresa especialista a nivel mundial en soluciones para la cadena de suministro, – fue cómo activar la colaboración real entre empresas, superando barreras y demostrando que colaborar no solo es compatible con la competencia, sino una palanca clave para mejorar la eficiencia y la sostenibilidad del sistema logístico en su conjunto.

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AIRSHARED es una comunidad colaborativa impulsada y liderada por CHEP, que conecta a más de 100 fabricantes, retailers y operadores logísticos para identificar, diseñar y poner en marcha proyectos colaborativos en distintos ámbitos de la logística.

CHEP actúa como facilitador neutral y orquestador de la colaboración, aportando visión transversal de los flujos logísticos, metodologías comunes y un marco de confianza que permite a empresas muy diversas colaborar en igualdad de condiciones.

El modelo se ha aplicado a proyectos de transporte colaborativo, iniciativas de reducción de emisiones, pruebas de innovación logística y espacios de co-creación que van más allá del transporte, demostrando que la colaboración puede extenderse a múltiples áreas de la cadena de suministro.

Impacto:

AIRSHARED ha generado resultados tangibles ya en España y Portugal

  • +30K camiones compartidos
  • +8M de kilómetros evitados
  • +5.400 toneladas de reducción de emisiones de CO2

Más allá de los resultados individuales, el principal impacto ha sido crear una cultura de colaboración estructurada, que ha permitido escalar soluciones y acelerar la adopción de prácticas sostenibles. Este enfoque fue reconocido en 2025 con el Premio CEL a la Logística Sostenible. 

El principal aprendizaje de AIRSHARED es que la colaboración es escalable y replicable cuando existe un líder capaz de conectar intereses, generar confianza y aportar visión sistémica.

El siguiente paso es ampliar el modelo a nuevos casos de uso, integrar más innovación y extender la colaboración a otros mercados, consolidándola como una ventaja competitiva sostenible

 Más allá de los proyectos: una forma de entender la logística

Los casos de Consum y CHEP reflejan una tendencia que ya está consolidándose. La sostenibilidad avanza cuando se replantea el sistema, no cuando se optimiza una parte aislada.

Reducir emisiones, mejorar la eficiencia energética o minimizar residuos son objetivos necesarios, pero el verdadero cambio ocurre cuando la cadena de suministro funciona como un ecosistema coordinado. Cuando los datos se comparten, los flujos se consolidan y las decisiones se toman con una visión conjunta.

Ahí es donde la logística aporta valor real.

13 de agosto del 2026

Este martes se abrieron las puertas de la 16º Expo Logisti-k y la 14º Expo Transporte en suelo porteño. El sector carguero se congregó como todos los años para verse las caras, comparar estrategias y analizar resultados, con la posibilidad siempre latente de concretar negocios.  

Si bien el evento comenzó el martes, el acto inaugural se dio ayer a media tarde con la presencia de Cristian Sanz, presidente de Fadeeac; Oscar Antelo Paz, presidente de Arlog; Hernán Sanchez, presidente de Cedol y Faetyl; entre otros referentes.  

En cuanto a la agenda, los contenidos estuvieron atravesados por los cambios que enfrenta la cadena de abastecimiento: mayor presión sobre los tiempos de entrega, crecimiento del comercio electrónico, incorporación de tecnología y necesidad de ganar eficiencia en las operaciones 

Los ejes de las exposiciones  

Durante las dos primeras jornadas, los espacios de exposición y las conferencias pusieron el foco en las herramientas que las empresas están incorporando para resolver problemas bastante concretos de la operación. 

Automatización, tecnología aplicada a la logística, almacenamiento, transporte y gestión de la información formaron parte de una agenda que, más allá de las novedades de los proveedores, mostró cuáles son algunas de las prioridades del sector. 

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El comercio electrónico también tuvo un lugar destacado. El crecimiento de los envíos y la necesidad de responder con mayor velocidad obligan a revisar procesos que durante años funcionaron con esquemas más tradicionales. En ese contexto, la discusión no pasa solamente por incorporar tecnología, sino por cómo utilizarla para reducir tiempos, ordenar operaciones y mejorar la capacidad de respuesta. 

La carga aérea busca ganar agilidad con tecnología y nuevos procesos 

Uno de los focos concretos apareció en el espacio “Carga aérea, e-commerce y futuro logístico”, liderado por Aeropuertos Argentina Cargas (AAC). La empresa presentó su proceso de transformación operativa a partir de cuatro ejes: procesos, tecnología, personas e infraestructura, con la intención de adaptar la operación a las nuevas exigencias del comercio exterior y del crecimiento del e-commerce. 

Francisco Di Salvo, jefe comercial de Aeropuertos Argentina Cargas, abrió las jornadas con la presentación “Logística aérea en movimiento: desafíos y tendencias para el comercio exterior”. Luego se desarrollaron paneles con representantes de aerolíneas, couriers y cámaras empresarias, que abordaron los volúmenes actuales, los desafíos de la industria y el impacto del comercio electrónico sobre una cadena que necesita moverse cada vez con mayor rapidez. 

AAC opera la terminal fiscal del Aeropuerto Internacional de Ezeiza como sede central y cuenta con sucursales en Aeroparque Jorge Newbery, Córdoba, Mendoza, Tucumán y Mar del Plata. La compañía presta servicios de almacenamiento y gestiona operaciones de importación y exportación para agentes de comercio exterior y líneas aéreas, además de brindar servicios logísticos para eventos de gran escala.

19 de agosto del 2026

*Por Lucas Donovan, Proyect Manager de Miebach Argentina y Pablo Torre, Consultor S enior de Miebach Argentina 

Una empresa puede optimizar su logística interna y, aun así, perder competitividad si sus proveedores, operadores logísticos, clientes y plataformas digitales no operan con la misma lógica de coordinación. Cada vez con mayor frecuencia, la excelencia logística deja de ser un atributo individual para convertirse en una capacidad colectiva. 

En un contexto económico donde la productividad vuelve a ocupar el centro de la agenda, esta mirada cobra aún más relevancia. Cuando los márgenes se ajustan y las ineficiencias ya no pueden compensarse con aumentos de precios o con la valorización de inventarios, las organizaciones necesitan generar mayor valor con los mismos recursos —o incluso con menos—. En este escenario, la colaboración emerge como una de las herramientas más potentes para capturar eficiencia, resiliencia e innovación a lo largo de toda la cadena de suministro. 

La generación de valor, por lo tanto, deja de depender exclusivamente de cada empresa y comienza a construirse a nivel del ecosistema. Ya no se trata únicamente de hacer más eficiente una operación individual, sino de coordinar mejor a los distintos actores que participan en el flujo de materiales, información y decisiones: proveedores, operadores logísticos, clientes, plataformas tecnológicas y áreas internas de la organización. 

En este contexto ganan relevancia estratégica los ecosistemas logísticos colaborativos. La colaboración deja de ser una iniciativa aislada para transformarse en una capacidad organizacional y en una estrategia de negocio. Sin embargo, no debe entenderse como un punto de partida, sino como el resultado de un proceso de evolución. Antes de abrir la cadena hacia el exterior, las empresas deben resolver desafíos internos: definir procesos, asignar responsabilidades, construir indicadores confiables y generar una única versión de la información para la toma de decisiones. 

Basándonos en la experiencia de Miebach Consulting en proyectos de transformación de Supply Chain, proponemos analizar esta evolución a través de cinco niveles de madurez. 

El primer nivel es el reactivo. En esta etapa, las organizaciones responden a los problemas una vez que ocurren, con baja estandarización de procesos, información fragmentada y escasa visibilidad anticipada. 

El segundo nivel es el planificado. Aquí comienzan a incorporarse capacidades de planificación que permiten anticipar demanda, recursos, restricciones y necesidades operativas. La organización deja de actuar únicamente por reacción y comienza a tomar decisiones con mayor previsibilidad. 

El tercer nivel es el de integración interna. Ventas, operaciones, finanzas, compras y logística comienzan a trabajar con una única versión de la información, indicadores comunes y procesos que atraviesan áreas en lugar de detenerse en ellas. Este nivel resulta clave, porque ninguna empresa puede colaborar de manera efectiva hacia afuera si internamente continúa operando en silos. 

Recién en el cuarto nivel aparece la colaboración externa. La organización está en condiciones de construir relaciones más integradas con proveedores, clientes y operadores logísticos, compartiendo información, sincronizando procesos y coordinando decisiones con impacto sobre el desempeño de la cadena completa. 

El quinto nivel es la orquestación. Representa el estadio más avanzado de madurez: las decisiones se optimizan considerando simultáneamente restricciones, capacidades y objetivos de todos los actores de la red, no el desempeño de cada empresa en forma aislada. En este nivel, el ecosistema comienza a operar como un sistema coordinado, capaz de adaptarse con mayor velocidad a cambios en la demanda, restricciones de capacidad o disrupciones operativas. 

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 La evolución hacia niveles superiores de madurez no constituye únicamente un objetivo de transformación organizacional; también genera beneficios concretos sobre el desempeño del negocio. Diversos estudios sobre madurez analítica en Supply Chain muestran una correlación directa entre capacidades avanzadas de análisis y mejora del desempeño operativo. Las organizaciones con mayor madurez suelen capturar beneficios relevantes en inventarios, niveles de servicio, utilización de capacidad e ingresos. Sin embargo, estos resultados no dependen únicamente de la tecnología incorporada, sino de la existencia de procesos maduros, datos confiables, mecanismos de gobernanza y capacidad organizacional para actuar sobre la información. 

De hecho, muchas compañías incrementan sus inversiones en analítica avanzada, inteligencia artificial y plataformas digitales, pero solo una parte logra traducir esas inversiones en mejoras sostenidas. Esto refuerza una idea central: la tecnología puede acelerar la transformación, pero no reemplaza la madurez operativa, la coordinación entre áreas ni la confianza entre los actores del ecosistema. 

La tecnología amplifica capacidades existentes; no reemplaza procesos inmaduros, datos inconsistentes ni relaciones de baja confianza. Por eso, el verdadero diferencial no está solamente en incorporar herramientas analíticas o inteligencia artificial, sino en desarrollar previamente las condiciones que permiten capturar su valor: procesos claros, datos confiables, responsabilidades definidas, mecanismos de coordinación y confianza entre las partes. 

La colaboración puede adoptar distintos modelos según los objetivos estratégicos y el grado de madurez alcanzado. Puede materializarse mediante el uso compartido de activos físicos —como transporte, depósitos, infraestructura o capacidad operativa—, o a través del intercambio de información, planificación colaborativa, indicadores comunes y sincronización de procesos. 

También puede desarrollarse de distintas maneras: de forma vertical, entre proveedores y clientes; de forma horizontal, entre empresas de un mismo sector; o mediante actores que articulan el ecosistema, como operadores logísticos, plataformas tecnológicas o integradores especializados. 

Por ejemplo, compartir capacidad de transporte entre empresas de una misma zona industrial, coordinar entregas con operadores logísticos, sincronizar ventanas de recepción o gestionar inventarios críticos junto con proveedores estratégicos puede generar beneficios que ninguna empresa capturaría actuando de manera aislada. En estos casos, la eficiencia deja de depender solo de la optimización individual y pasa a construirse mediante decisiones coordinadas. 

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La elección del modelo dependerá del grado de confianza entre las partes, de la madurez de sus procesos y de los objetivos perseguidos. Algunas organizaciones comienzan compartiendo información operativa y, a medida que la relación evoluciona, avanzan hacia esquemas de planificación conjunta, utilización compartida de activos o incluso decisiones coordinadas de abastecimiento. La colaboración, por lo tanto, no debe entenderse como un estado binario, sino como un proceso gradual de construcción de capacidades y confianza. 

Hay una condición habilitante que atraviesa todos los modelos: la confianza. Ningún ecosistema colaborativo puede sostenerse únicamente sobre plataformas tecnológicas o acuerdos contractuales. Compartir información confiable y coordinar decisiones requiere relaciones de largo plazo, reglas claras de gobernanza, indicadores comunes y datos consistentes. En un ecosistema logístico colaborativo, la información deja de ser solo un recurso interno y se transforma en uno de los principales activos compartidos. 

Sin embargo, la colaboración es una etapa, no el punto final. A medida que aumenta la integración entre los distintos actores y la información comienza a fluir con mayor velocidad, surge un nuevo desafío: transformar esa información compartida en decisiones coordinadas para toda la red. 

La orquestación representa el siguiente nivel de madurez de las cadenas de suministro. Mientras la colaboración busca alinear información y procesos entre distintas organizaciones, la orquestación incorpora una capa adicional de inteligencia capaz de coordinar decisiones considerando simultáneamente restricciones, capacidades y objetivos de todos los participantes. 

En este escenario, tecnologías como la inteligencia artificial, la analítica avanzada, los gemelos digitales y las torres de control permiten transformar grandes volúmenes de información en recomendaciones operativas para toda la red. Pero su efectividad dependerá de la calidad de los datos, de la madurez de los procesos y de la capacidad de las organizaciones para actuar coordinadamente sobre esas recomendaciones. 

Durante décadas, la logística concentró sus esfuerzos en optimizar procesos dentro de los límites de cada organización. Hoy, la creciente complejidad de las cadenas de suministro exige ampliar esa mirada. La colaboración deja de ser una iniciativa puntual para convertirse en una capacidad organizacional que habilita nuevos niveles de eficiencia, resiliencia e innovación. 

El punto de partida no es la tecnología, sino el diagnóstico. Comprender el nivel de madurez de la organización permite priorizar iniciativas, evitar inversiones prematuras y desarrollar capacidades en el orden correcto. La transformación de la cadena de suministro no se logra con un único movimiento, sino mediante una evolución progresiva, con foco en los procesos antes que en las herramientas, en los datos antes que en los algoritmos y en la confianza antes que en los contratos. 

La próxima ventaja competitiva no pertenecerá a la empresa con la mejor cadena de suministro, sino al ecosistema capaz de operar como una única cadena de suministro. 

19 de marzo del 2026

La participación del Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) en el Foro sobre la Lucha contra el Comercio Ilícito de la OCDE volvió a situar a la ciudad en el centro del debate global sobre el futuro de las zonas francas. El encuentro, desarrollado en París entre el 17 y el 19 de marzo, reunió a actores clave del comercio internacional para discutir los desafíos asociados a la seguridad, la transparencia y la evolución de estos espacios económicos. En ese marco, la delegación catalana defendió una visión que trasciende el modelo tradicional.

El presidente ejecutivo del CZFB, Pere Navarro, y la directora general, Blanca Sorigué, encabezaron una agenda marcada por reuniones con referentes institucionales y empresariales. Los encuentros incluyeron intercambios con áreas estratégicas de la OCDE, su red de expertos en zonas francas y organismos vinculados a la propiedad intelectual, así como con asociaciones internacionales del sector y operadores de distintas regiones. Este despliegue apuntó a consolidar alianzas y compartir experiencias en torno a la modernización del comercio global.

Un rol nuevo para las zonas francas

Uno de los ejes centrales de la participación fue la defensa de las zonas francas como entornos capaces de combinar crecimiento económico con estándares elevados de control. En ese sentido, el CZFB expuso su evolución hacia un modelo que incorpora innovación tecnológica, gobernanza sólida y mecanismos de trazabilidad. La estrategia busca dejar atrás la concepción de estos espacios como simples plataformas logísticas para posicionarlos como nodos activos en la transformación industrial.

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La intervención de Blanca Sorigué en el panel dedicado al rol de las zonas francas reflejó esa postura. Allí planteó que estos enclaves deben asumir un papel más amplio dentro de la economía global, integrando capacidades productivas avanzadas y promoviendo entornos colaborativos. Como ejemplo concreto, destacó el desarrollo de DFactory Barcelona, un ecosistema que reúne empresas, centros tecnológicos y laboratorios enfocados en disciplinas como robótica, inteligencia artificial y fabricación avanzada. “Las zonas francas deben evolucionar y dejar de ser únicamente plataformas logísticas para convertirse en auténticos ecosistemas capaces de impulsar la innovación, la sostenibilidad y la transformación industrial”, puntualizó la especialista.

El reconocimiento obtenido por Barcelona en 2025, al convertirse en la primera zona franca del mundo en recibir la certificación de seguridad y transparencia de la OCDE, ocupó un lugar destacado en el discurso. Este aval no solo refuerza la credibilidad internacional del enclave, sino que también implica un compromiso activo con el cumplimiento de estándares exigentes. Según se planteó en el foro, la certificación funciona como una herramienta que ordena prácticas, reduce riesgos y mejora la confianza entre los distintos actores del comercio.

Durante los debates también se subrayó la importancia de la cooperación entre el sector público y privado. En el caso de Barcelona, ese vínculo se articula a través de un marco regulatorio alineado con las normas europeas, con fuerte énfasis en la transparencia operativa y el control aduanero. La coordinación con autoridades y fuerzas de seguridad aparece como un componente clave para prevenir desvíos y garantizar la integridad de las operaciones.

La presencia del CZFB en este foro internacional cerró con un mensaje claro: las zonas francas pueden adaptarse a las nuevas exigencias del comercio sin resignar competitividad. A través de iniciativas vinculadas a la industria 4.0, la innovación y la articulación institucional, Barcelona busca consolidarse como un caso de referencia. El desafío, según lo expuesto, pasa por replicar este enfoque en otros contextos, en un escenario global que demanda mayor previsibilidad y estándares compartidos.

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