18 de diciembre del 2020

Crean el Consorcio Logístico Villa Mercedes – Puerto de La Plata

 |   18 de diciembre del 2020

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El Gobierno de San Luis informó que la Secretaría de Estado de San Luis Logística, firmó una Carta de Intención entre el INTA y el Consorcio de Gestión del Puerto de La Plata, dando inicio al Consorcio Logístico que comprende el corredor Villa Mercedes – Puerto de La Plata.

El acuerdo busca mejorar la competitividad y optimizar los costos y procesos logísticos. La iniciativa se orienta a proveer soluciones integrales intermodales con el ferrocarril como eje central, a productores, Pymes y otros dadores de carga.

También se indicó que se trata del primer Consorcio Logístico del país constituido por organismos del Estado nacional y provincial.

“Se considera como una prueba piloto que se espera pueda ser replicada luego del primer año de operaciones en otros puntos del país”, se remarcó.

Operatividad

La provincia de San Luis ya cuenta con la ZAL (Zona de Actividades Logísticas (ZAL) en Villa Mercedes.

El Puerto de La Plata comenzaría a adaptar uno de sus muelles como nodo de distribución para el mercado interno, y el INTA, a través del Grupo de Agrologística, dependiente del CIA (Centro de Investigación de Agroindustria) aportará apoyo técnico y análisis logísticos, así como estudios de emisiones GEI (Gases Efecto Invernadero).

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15 de septiembre del 2026

México se acerca a los 135 millones de habitantes y una parte cada vez más importante de esa población se concentra en grandes áreas metropolitanas. Guadalajara, Monterrey y la Zona Metropolitana del Valle de México reúnen casi 32 millones de personas, una escala que plantea un desafío que suele quedar fuera de la conversación sobre el abastecimiento: cómo trasladar diariamente enormes volúmenes de alimentos desde las regiones productoras hasta los principales centros de consumo sin perder calidad, seguridad ni continuidad. 

Detrás de cada carne, pescado, lácteo, fruta, verdura, alimento preparado o producto congelado que llega a un supermercado, restaurante o comercio existe una infraestructura que resulta prácticamente invisible para el consumidor. Almacenes, cámaras de temperatura controlada, transporte refrigerado, centros de distribución y sistemas de monitoreo tienen que funcionar de manera coordinada para que el producto conserve las condiciones necesarias durante todo el recorrido. 

La dificultad aumenta cuando la mercadería entra en las ciudades. La distribución urbana obliga a trabajar con ventanas de entrega cada vez más precisas y con una serie de restricciones que no dependen exclusivamente de la operación logística. Tránsito intenso, limitaciones para los vehículos de carga, escasez de espacios para carga y descarga y mayores distancias entre los almacenes y los puntos de consumo pueden incrementar los costos y, al mismo tiempo, elevar el riesgo de demoras que afectan especialmente a los productos perecederos. 

“Alimentar a una ciudad no termina cuando el producto sale del campo o de una planta de procesamiento. El reto es mantener su calidad y sus condiciones de conservación durante cada etapa del recorrido, desde el origen hasta el consumidor final”, explica Adrián Madero, director comercial de Emergent Cold LatAm en México. 

Una red que tiene que ganar flexibilidad 

El desafío no se limita a disponer de más metros cuadrados refrigerados. La transformación de los hábitos de consumo también está modificando la forma en que se planifica el abastecimiento.  “Las nuevas preferencias del consumidor están modificando la forma en que se planea el abasto. Hay una mayor demanda de productos listos para preparar, presentaciones individuales y alimentos disponibles durante todo el año. Eso exige que la cadena de frío sea flexible y pueda responder a diferentes volúmenes, categorías y temperaturas”, señala Madero. 

En este escenario aparece el concepto de Cold Economics, utilizado por Emergent Cold LatAm para describir una visión integrada de la economía del frío. La idea parte de considerar que el almacenamiento, el transporte refrigerado, la automatización y el monitoreo no son eslabones independientes, sino componentes de una misma red. Cuanto mejor conectados estén, mayor capacidad tendrá la cadena para sostener el abastecimiento y responder ante interrupciones o cambios en la demanda. 

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La compañía cuenta actualmente con 37 almacenes en México, de los cuales 11 son de almacenamiento seco y 26 trabajan con temperatura controlada. Su red se extiende por mercados como Monterrey, Ciudad de México, Guadalajara, el Bajío y Tijuana, además de ubicaciones relacionadas con puertos, fronteras y corredores de producción y consumo. Más allá de las cifras de una empresa, el mapa muestra también dónde se concentra buena parte de la infraestructura necesaria para conectar las zonas productivas con las grandes ciudades. 

El crecimiento urbano plantea así un problema que excede la capacidad de producir alimentos. Una ciudad puede contar con oferta suficiente en origen y, sin embargo, enfrentar dificultades para abastecerse si no dispone de una red capaz de almacenar, conservar y distribuir los productos con la velocidad y las condiciones requeridas. En productos perecederos, una falla en cualquiera de esos puntos puede traducirse rápidamente en pérdidas económicas y desperdicio de alimentos. 

26 de mayo del 2026

La logística atraviesa una etapa de transformación acelerada y, para el nuevo presidente de ARLOG, el desafío pasa por entender cómo adaptarse a ese cambio sin perder competitividad ni capital humano. En diálogo con este medio, Oscar Antelo Paz planteó que la asociación tiene hoy la oportunidad de reforzar su posicionamiento en medio de un escenario marcado por la inteligencia artificial, la automatización y la presión sobre los márgenes operativos.

Antelo Paz asumió la conducción de la entidad con la intención de consolidar el trabajo histórico de la asociación, aunque sumándole una mirada más transversal vinculada a toda la cadena de gestión logística. “La idea desde que me propusieron esta posibilidad de dirigir la asociación es tratar de fomentar esos grandes pilares que tienen que ver con la logística local y en los que ARLOG viene trabajando hace mucho tiempo”, explicó.

En ese sentido, remarcó que su experiencia ligada a la producción de bienes aplicados a la logística le permite detectar nuevos espacios de articulación dentro del sector. “Esa visión transversal que tengo me permite ver algunos vínculos y nodos en los que se puede trabajar, y con los cuales mejorar la performance o la presencia de la asociación en nuestro ambiente”, señaló.

El ejecutivo consideró que ARLOG llega a esta etapa con una posición sólida dentro del mercado. “El posicionamiento que hoy tenemos como asociación es importante, es reconocida, tiene una imagen muy bien posicionada en nuestro contexto”, afirmó. Para el dirigente, el contexto actual, marcado por cambios tecnológicos cada vez más veloces, también abre una ventana para impulsar un nuevo crecimiento institucional.

La irrupción de la IA y el escenario de la automatización

Dentro de esa agenda, la inteligencia artificial aparece como el tema que más inquietud genera puertas adentro del sector logístico. Antelo Paz sostuvo que el impacto de las nuevas tecnologías ya atraviesa toda la cadena operativa y que el debate dejó de ser futurista para convertirse en una necesidad inmediata.

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“Hoy el planteo que nos estamos haciendo es cómo impactan las nuevas tecnologías, ya sea a través de la IA, la robótica o los humanoides, sobre el trabajo en la cadena logística. Es un tema para tratar, desarrollar y ver ventajas o desventajas”, comentó. Según explicó, la intención es que la asociación funcione como un espacio de análisis colectivo frente a una transformación que afecta a todos los segmentos de la actividad.

Para dimensionar la magnitud del cambio, Antelo Paz comparó el fenómeno actual con la revolución industrial, aunque aclaró que el ritmo de avance tecnológico actual no tiene precedentes. “La inteligencia artificial avanza de una manera muchísimo más acelerada y el tiempo de acomodamiento que estamos teniendo es mínimo”, advirtió.

Aun así, evitó posicionarse desde una mirada pesimista. Por el contrario, aseguró que existen grandes oportunidades de mejora para las operaciones logísticas, aunque insistió en que también será necesario medir cuidadosamente las consecuencias de esa transformación. “Creo que ese es un debate que nos debemos para analizar cómo impacta formalmente en la cadena”, resumió.

En paralelo, destacó que la automatización de depósitos y centros logísticos volvió a ganar protagonismo en la Argentina. Recordó incluso que el país fue pionero en Sudamérica en materia de instalaciones automáticas durante la década del 90, aunque reconoció que el desarrollo posterior fue irregular.

“Hoy en los últimos tiempos estamos viviendo un momento en el cual se ha profundizado, de vuelta, el interés por la automatización”, explicó. Si bien aclaró que el nivel de avance todavía está lejos de algunos mercados internacionales, consideró que actualmente existen proyectos relevantes que muestran una recuperación de esas inversiones.

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Consultado sobre los sectores que hoy impulsan la actividad logística, Antelo Paz no dudó en señalar a la minería y al negocio energético como los principales disparadores de demanda. “Son los motores que hoy tenemos. Tanto energético como minero están traccionando la mayor demanda y nos está movilizando todo”, aseguró.

Según detalló, el impacto de esas industrias se extiende mucho más allá del transporte de cargas y alcanza infraestructura vial, almacenamiento y desarrollos edilicios. “Muchas compañías se nutren de esa demanda que generan estas dos industrias”, indicó, marcando el fuerte efecto derrame que tienen ambos sectores sobre distintos actores de la cadena logística.

Sobre el final, el nuevo titular de ARLOG puso el foco en uno de los desafíos que considera centrales para el futuro de la entidad: el recambio generacional. “Lo que pretendemos, fundamentalmente, es que se reavive esa llama de interés por la logística y que se sumen cada vez más jóvenes”, expresó.

Para Antelo Paz, incorporar nuevas generaciones será clave para sostener la innovación y la adaptación del sector frente a un escenario cada vez más dinámico. “Estamos frente a una situación muy importante de recambio generacional. Es necesario que se sumen a la asociación y nos acompañen con nuevas ideas”, concluyó.

 

12 de mayo del 2026

La logística argentina atraviesa una etapa de transformación profunda, no solo por los cambios geopolíticos de escala global, sino por una serie de definiciones muy significativas para el sector nacional. Estos temas fueron los ejes temáticos del Congreso de Puertos, encuentro organizado y celebrado por la cámara portuaria el pasado 5 de mayo y al que asistió un enviado de este medio.

Allí, cuestiones como el crecimiento proyectado de las exportaciones agroindustriales y mineras, la redefinición del sistema ferroviario de cargas y la nueva licitación de la Vía Navegable Troncal, fueron analizadas por funcionarios provinciales y nacionales, quienes dejaron mucha tela para cortar. El espacio otorgado en la Bolsa de Cereales permitió que gran parte del sector logístico se enterara de primera mano de los próximos cambios que apuntan tanto al ordenamiento operativo inmediato como a una reconfiguración del tránsito hacia los puertos del Gran Rosario, la futura concesión de la hidrovía y la privatización de Trenes Argentinos Cargas.

Santa Fe apuesta a ordenar el ingreso de camiones a los puertos

Una de las disertaciones de mayor peso fue la que protagonizo el secretario de Cooperación de Santa Fe, Cristian Cunha, quien puso el foco en uno de los principales cuellos de botella de la logística argentina: el colapso vial que cada cosecha gruesa se produce en el acceso a los puertos del Gran Rosario. “Lo que se viene es un volumen mucho más grande, ojalá que sea por tren, pero como mínimo sabemos que los camiones van a quedar iguales. Los dos millones de camiones que recibimos por año, más o menos, van a seguir viniendo”, advirtió el funcionario al describir un escenario donde la infraestructura vial ya opera al límite de su capacidad.

Según explicó, la provincia concluyó que las obras por sí solas no alcanzan para resolver el problema. “Hicimos el tercer carril de la autopista, pero teníamos que hacer cinco para poder cubrir los dos millones de camiones, y lo que había que implementar era tecnología”, señaló. La definición resume el nuevo enfoque que busca aplicar Santa Fe: ordenar la circulación antes que seguir ampliando indefinidamente la infraestructura.

El corazón de esa estrategia será STOP 5.0, el nuevo sistema que comenzará a aplicarse formalmente –es decir, con sanciones para los infractores- en los próximos días y que buscará evitar la llegada masiva y desordenada de camiones a las terminales portuarias. El esquema impondrá una ventana horaria estricta de acceso. “A partir del 15 de mayo, cada camión que venga a la zona de puertos va a tener un radio de 30 kilómetros al que no va a poder acceder si no es dos horas antes de la descarga”, explicó Cunha. La provincia detectó que el problema no estaba únicamente en el sistema de cupos sino en la falta de cumplimiento efectivo de los horarios. “Nadie puede venir al puerto si no tiene cupo, pero hoy pasa lo que pasó siempre: van todos al mismo horario”, describió. La situación quedó expuesta semanas atrás, cuando coincidieron unos 20 mil turnos junto con otros 5 mil camiones que arribaron fuera de programación tras varios días de lluvias y demoras en la cosecha.

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El nuevo esquema prevé sanciones progresivas para quienes incumplan. “Se van a generar infracciones para aquel camión que pase por esa zona fuera de su horario; a la quinta infracción no va a poder emitir su carta de porte”, detalló. La intención oficial es desplazar las esperas desde los accesos portuarios hacia los lugares de origen de la carga, evitando los históricos congestionamientos en rutas y pueblos del cordón industrial.

Pero Cunha también vinculó el problema logístico con la falta de inversión estructural en infraestructura vial. “Hay una crisis de stock de infraestructura vial que todos conocemos y a la que los productores le han puesto muchísimo dinero a través de las retenciones”, afirmó. En esa línea, cuestionó el esquema de distribución del impuesto a los combustibles y sostuvo que, si la provincia recibiera esos recursos, “las rutas no estarían como están”. El funcionario además confirmó el impulso de un fideicomiso para financiar obras viales vinculadas al sistema portuario. La propuesta contempla eliminar tasas municipales actualmente cuestionadas por el sector privado y reemplazarlas por un aporte de 1,50 dólares por tonelada exportada. “La provincia va a recaudar cero”, aseguró Cunha, quien explicó que el fondo sería administrado por una estructura público-privada integrada por municipios, exportadores, transportistas y productores.

El objetivo oficial es utilizar esos flujos futuros como garantía para conseguir financiamiento externo y acelerar obras que, con recursos corrientes, tardarían décadas. “O nosotros le ponemos el cascabel al gato y empezamos a trabajar en serio para resolver este problema de fondo o cada gobierno lo maquilla”, sostuvo el funcionario, vinculando directamente la discusión vial con la futura profundización de la hidrovía y la posibilidad de completar buques Panamax en los puertos santafesinos.

La hidrovía entra en su etapa decisiva

Mientras Santa Fe intenta ordenar la logística terrestre, el Gobierno nacional avanza sobre otro frente estratégico: la nueva concesión de la Vía Navegable Troncal. El presidente de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN), Iñaki Arreseygor, aseguró que el proceso licitatorio ingresó en su tramo final y que en pocos días podrían conocerse las ofertas económicas de las principales dragadoras del mundo.

“Fue un año y medio de muchos trabajos con los sectores, de mesas participativas, de aportes de todos los sectores, del gobierno, de la Prefectura y de los gobiernos provinciales”, explicó el funcionario al repasar el proceso que desembocó en la actual licitación. Arreseygor destacó especialmente el rol de la auditoría realizada por Naciones Unidas, que, según sostuvo, permitió dar previsibilidad tanto al Estado como a los usuarios del sistema. “Nos dejó tranquilos como firmantes y a los usuarios como pagadores de ese costo futuro”, afirmó. La futura concesión definirá el esquema operativo de los próximos 25 años para la principal vía de exportación argentina.

Uno de los puntos que el funcionario remarcó fue el nivel de participación que tuvo el proceso. “Venimos llevando adelante un procedimiento, tal vez inédito en esta materia”, señaló, mencionando las audiencias públicas, las consultas técnicas y el espacio otorgado a organizaciones ambientalistas, un actor históricamente relegado en este tipo de discusiones. El proceso despertó interés internacional. Según detalló Arreseygor, hubo más de 200 consultas y finalmente quedaron en carrera dos gigantes globales del dragado: la belga Jan de Nul y la también belga DEME. “Posiblemente vamos a estar firmando el dictamen de preselección de pase a sobre 3 mañana (por el 6 de mayo), así que en siete o diez días, vamos a tener la cotización”, adelantó el funcionario sobre la instancia que habilitaría la apertura de las propuestas económicas. La expectativa oficial es que la competencia entre ambas compañías permita reducir significativamente los costos actuales del sistema. “Nuestro objetivo es tener en un par de meses una baja de por lo menos el 15% de lo que hoy se paga en el río”, sostuvo.

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El Gobierno también busca consolidar un modelo de concesión completamente privado, sin garantías estatales. Arreseygor remarcó que el esquema apunta a transferir el riesgo empresario al concesionario y evitar compromisos financieros del Estado nacional. La apuesta oficial es que el propio sector exportador, junto con los países vecinos y las provincias, sostenga la viabilidad económica del sistema. La discusión sobre la hidrovía, sin embargo, trasciende el dragado. La profundidad futura del canal aparece directamente vinculada con la competitividad exportadora argentina. La posibilidad de operar con mayores calados permitiría completar buques de gran porte en el Up River y reducir costos logísticos, aunque eso también exige resolver los accesos terrestres a los puertos y mejorar la conectividad ferroviaria.

El Belgrano Cargas se prepara para una privatización histórica

El tercer gran eje de transformación atraviesa al sistema ferroviario. El presidente de Trenes Argentinos Cargas, Alejandro Núñez, confirmó que el proceso de privatización de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza ingresará en una etapa decisiva durante las próximas semanas. “El proceso de privatización está a punto de avanzar el próximo mes”, afirmó Núñez, quien precisó que los pliegos quedarían publicados en mayo y que el objetivo oficial es que el sistema quede completamente operado por privados antes de fines de 2026.

El esquema diseñado por el Gobierno rompe con el modelo histórico de concesiones integradas. En lugar de entregar cada línea a un único operador con control total, el nuevo sistema permitirá separar infraestructura, operación ferroviaria y talleres bajo un régimen de Open Access. “Está abriéndose el sistema ferroviario para que no quede concentrado en una única empresa, sino para dar servicio a distintos jugadores”, explicó el funcionario.

La lógica apunta a introducir competencia dentro de la misma red ferroviaria. Una empresa podrá operar trenes sin necesidad de controlar las vías, mientras otra podrá dedicarse exclusivamente al mantenimiento de infraestructura. Incluso compañías logísticas integrales con terminales portuarias o flota de camiones podrían ingresar únicamente al negocio operativo ferroviario. Núñez fue explícito al defender el modelo. “La ley de Open Access es una de las que está más alineada con los valores de este gobierno: termina con la exclusividad comercial en los ramales y obliga a que haya competencia donde había monopolio”, sostuvo.

El funcionario también reconoció que algunas compañías manifestaron reparos frente a ese esquema competitivo. “Si uno le pregunta al empresario si prefiere competir o no competir, ¿qué va a responder?”, ironizó. Para el titular de TAC, el problema histórico del ferrocarril argentino estuvo justamente asociado a esa falta de competencia y a la escasa expansión del sistema. Además del cambio regulatorio, el Gobierno definió que el material rodante no será concesionado sino vendido. Los fondos obtenidos irán a un fideicomiso destinado a financiar obras ferroviarias. “Es el aporte del Estado a las vías”, explicó Núñez, quien admitió que gran parte del parque actual tiene un nivel de amortización que vuelve inviable su devolución al Estado dentro de 50 años.

La principal obra estratégica mencionada por el funcionario fue la circunvalación ferroviaria de Santa Fe. Hoy, el ingreso ferroviario a la ciudad opera como un cuello de botella severo para la línea Belgrano: apenas permite el paso de dos trenes diarios debido a las restricciones urbanas y a la circulación nocturna obligatoria. “La obra se debería haber terminado hace años. Se gastó la plata y no se hizo”, lanzó Núñez. Según indicó, una vez finalizada permitirá multiplicar por seis la capacidad operativa del corredor, pasando de dos a doce trenes diarios.

El Gobierno apuesta a que el nuevo esquema ferroviario pueda capturar parte del crecimiento proyectado de sectores como la minería y las exportaciones agroindustriales. Núñez sostuvo que la línea Belgrano podría “triplicar o cuadruplicar” su volumen actual solo resolviendo restricciones operativas y sumando material rodante. La expectativa oficial también está puesta en el cobre sanjuanino, el litio del norte argentino y el comercio regional con Uruguay y Paraguay. Bajo esa mirada, la transformación ferroviaria deja de ser únicamente una discusión de transporte: pasa a formar parte de la estrategia exportadora y logística que el país busca desplegar durante las próximas décadas.

2 de octubre del 2026

Río Negro prepara una licitación internacional para poner en marcha la Zona Franca de Punta Colorada, en Sierra Grande, con el objetivo de sumar actividades industriales, logísticas y de servicios vinculadas al comercio exterior a la infraestructura energética que avanza sobre la costa atlántica provincial.

El anuncio fue realizado por el gobernador Alberto Weretilneck durante la Argentina Week 2026, que se desarrolla en París, en un panel dedicado al desarrollo del gas argentino en los mercados internacionales. Según adelantó el mandatario, el llamado se realizará antes de fin de año y contemplará una concesión inicial de 30 años, con posibilidad de extenderla por otros 10.

El proceso establece además una inversión mínima inicial de u$s10 millones. La licitación definirá quién tendrá a su cargo el desarrollo y la operación de la Zona Franca, así como las condiciones bajo las cuales se ejecutará esa inversión.

La iniciativa apunta a aprovechar el proceso de transformación que atraviesa Punta Colorada y su entorno a partir de los proyectos vinculados con el transporte y la exportación de hidrocarburos. La provincia busca que esa infraestructura no quede circunscripta al movimiento de petróleo y gas, sino que genere un entramado de actividades alrededor.

“Antes de que termine el año, Río Negro va a llamar a una licitación internacional para la puesta en marcha de una Zona Franca en las inmediaciones de todos estos proyectos”, anunció Weretilneck durante el panel, que compartió con Marcos Bulgheroni, CEO de Pan American Energy; Egber Laege, CEO de SEFE Group; y el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa.

Una plataforma para proveedores y nuevas inversiones

La ubicación de la Zona Franca busca aprovechar la proximidad con la infraestructura que se está construyendo en Punta Colorada, donde avanzan proyectos relacionados con el transporte y la exportación de la producción de Vaca Muerta hacia el Atlántico.

En ese contexto, el Gobierno rionegrino plantea una segunda etapa: utilizar ese nuevo corredor de infraestructura como punto de partida para atraer otras inversiones. La idea incluye actividades industriales, empresas de servicios, proveedores y pymes que puedan integrarse a las cadenas que se desarrollen alrededor del polo energético.

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“Tenemos que empezar a pensar en la petroquímica y en otros proyectos asociados que se puedan desarrollar alrededor de estas inversiones. Estamos pensando también en la próxima etapa”, sostuvo el gobernador.

Weretilneck vinculó además el proyecto con la generación de empleo y el desarrollo de proveedores locales. “Estos proyectos son tan importantes y generan un impacto tan fuerte que también necesitan un componente social: empleo local y desarrollo de proveedores locales. Queremos que los rionegrinos no vean simplemente pasar un caño o cargar un barco, sino que se sientan parte del proceso”, afirmó.

La licitación prevista para los próximos meses será, en ese sentido, un primer paso para determinar cuánto de esa expectativa puede convertirse en actividad concreta. La inversión mínima de u$s10 millones establece un piso para el desarrollo, pero el alcance definitivo dependerá del proyecto que resulte seleccionado y de las empresas que finalmente se radiquen en el área.

La Zona Franca se incorpora así a una transformación más amplia de la costa rionegrina, impulsada por las obras necesarias para convertir a Punta Colorada en un punto de salida para los hidrocarburos de Vaca Muerta. El desafío para la provincia será pasar de una infraestructura pensada principalmente para exportar commodities a un polo capaz de generar también industria, servicios y proveedores alrededor de ese flujo.

26 de mayo del 2026

En los últimos años, el crecimiento de sectores como energía, minería y consumo masivo puso a la logística en un lugar cada vez más relevante dentro de la operación de las industrias. La necesidad de sostener continuidad, responder en tiempo real y operar en entornos complejos elevó el nivel de exigencia sobre toda la cadena logística.

En ese escenario, las decisiones vinculadas a infraestructura, cobertura y capacidad operativa empiezan a tener un impacto que trasciende a las propias compañías. Acompañar el ritmo de expansión de estos sectores exige una logística preparada para adaptarse, anticiparse y responder con rapidez.

Con más de 40 años de trayectoria, presencia en distintos puntos estratégicos del país y una empresa integrada por cientos de colaboradores, Don Pedro desarrolla soluciones logísticas para industrias ofreciendo servicios de transporte, almacenamiento, seguimiento satelital y desarrollos logísticos a medida, acompañando operaciones donde la capacidad de respuesta y la previsibilidad son factores críticos.

En línea con esa visión, la empresa avanza en el fortalecimiento de su flota, ampliando su capacidad operativa para responder a una demanda cada vez más dinámica y reforzar su presencia en corredores logísticos clave para la industria argentina.

Una expansión para acompañar operaciones de mayor exigencia

“Hoy la logística tiene un rol mucho más profundo en el negocio de nuestros clientes. No alcanza con cumplir, hay que anticiparse y entender cómo funciona cada operación para poder sostenerla”, señala Pedro Swier, CEO de la compañía.

La ampliación de la flota forma parte de un proceso de evolución más amplio, que incluye mejoras en planificación, cobertura territorial y capacidad de coordinación operativa. El objetivo es acompañar industrias que demandan mayor flexibilidad y velocidad de respuesta sin afectar la continuidad de sus procesos.

Desde Don Pedro sostienen que este tipo de inversiones representan también una apuesta al crecimiento productivo del país y al desarrollo de sectores que necesitan estructuras logísticas cada vez más robustas para seguir expandiéndose.

“Cada operación tiene su propia lógica. Nuestro desafío es contar con la capacidad necesaria para adaptarnos a esa complejidad y convertirnos en un respaldo real para las industrias que impulsan el desarrollo de Argentina”, agrega Swier.

Con operaciones distribuidas en distintos puntos del territorio y una estructura orientada a acompañar entornos de alta exigencia, la compañía continúa consolidando su capacidad para responder a los desafíos logísticos que demanda el crecimiento industrial del país.

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