18 de diciembre del 2020

Crean el Consorcio Logístico Villa Mercedes – Puerto de La Plata

 |   18 de diciembre del 2020

...

El Gobierno de San Luis informó que la Secretaría de Estado de San Luis Logística, firmó una Carta de Intención entre el INTA y el Consorcio de Gestión del Puerto de La Plata, dando inicio al Consorcio Logístico que comprende el corredor Villa Mercedes – Puerto de La Plata.

El acuerdo busca mejorar la competitividad y optimizar los costos y procesos logísticos. La iniciativa se orienta a proveer soluciones integrales intermodales con el ferrocarril como eje central, a productores, Pymes y otros dadores de carga.

También se indicó que se trata del primer Consorcio Logístico del país constituido por organismos del Estado nacional y provincial.

«Se considera como una prueba piloto que se espera pueda ser replicada luego del primer año de operaciones en otros puntos del país», se remarcó.

Operatividad

La provincia de San Luis ya cuenta con la ZAL (Zona de Actividades Logísticas (ZAL) en Villa Mercedes.

El Puerto de La Plata comenzaría a adaptar uno de sus muelles como nodo de distribución para el mercado interno, y el INTA, a través del Grupo de Agrologística, dependiente del CIA (Centro de Investigación de Agroindustria) aportará apoyo técnico y análisis logísticos, así como estudios de emisiones GEI (Gases Efecto Invernadero).

Más noticias
16 de marzo del 2026

El Día de San Patricio suele asociarse con desfiles, música y cerveza teñida de verde. Sin embargo, detrás de esa imagen festiva existe una estructura menos visible que resulta decisiva para que la celebración funcione a escala global: una red logística que conecta producción, comercio internacional y distribución urbana para abastecer a millones de consumidores en pocos días.

Aunque la festividad tiene su origen en Irlanda, su expansión durante el siglo XX transformó al 17 de marzo en un evento internacional. Ciudades como Nueva York, Chicago, Buenos Aires, Londres o Sídney organizan celebraciones que movilizan grandes volúmenes de bebidas, alimentos y merchandising temático. Ese movimiento implica semanas de planificación previa para coordinar abastecimiento, transporte y almacenamiento.

En ese escenario, la industria de bebidas ocupa un lugar central dentro de la cadena de suministro. La cerveza, en particular, concentra buena parte del consumo asociado a la fecha. Esto obliga a productores, importadores y distribuidores a anticipar la demanda con pedidos extraordinarios que se canalizan hacia bares, restaurantes y supermercados en los días previos al evento.

La preparación comienza mucho antes de que arranque la fiesta. Distribuidores mayoristas ajustan sus previsiones de venta y amplían los pedidos a fabricantes para evitar quiebres de stock. Al mismo tiempo, operadores logísticos organizan rutas de transporte y reservan capacidad en centros de distribución para gestionar un flujo de mercadería que se concentra en un período muy breve.

Este fenómeno también revela cómo una celebración cultural puede tener impacto directo en el comercio internacional. Irlanda figura entre los principales exportadores de bebidas alcohólicas, con un portafolio que incluye cerveza y whisky distribuidos a más de un centenar de mercados. En el caso del whisky irlandés, su presencia en más de 110 países refleja una red logística global que combina transporte marítimo, operaciones portuarias y sistemas regionales de distribución.

Distribución interna

Una vez que esos productos llegan a los mercados de consumo, la cadena logística entra en una etapa diferente: la distribución urbana. En esta fase, el desafío ya no es trasladar grandes volúmenes entre países, sino asegurar que cada bar o restaurante disponga de suficiente stock durante la celebración.

La planificación de las entregas adquiere entonces un papel clave. En muchas ciudades, los operadores concentran los despachos en los días previos al 17 de marzo, cuando los locales gastronómicos incrementan sus pedidos. Esto exige ajustar cronogramas, ampliar horarios de reparto y organizar almacenamiento temporal para responder al aumento de la demanda.

Te podría interesar: La inteligencia artificial redefine el consumo masivo y reduce quiebres de stock hasta 65%

La gestión de inventarios también se vuelve determinante. Durante la jornada de celebración, el consumo puede multiplicarse en pocas horas, lo que obliga a distribuidores y comerciantes a mantener niveles de stock que permitan sostener el ritmo de ventas sin interrupciones.

Desde una mirada más amplia, San Patricio forma parte de un conjunto de celebraciones internacionales que generan picos logísticos estacionales. Festividades como el Oktoberfest en Alemania o el Año Nuevo chino en Asia también activan cadenas de suministro específicas, que deben adaptarse a aumentos temporales en el consumo de determinados productos.

11 de mayo del 2026

La localidad santafesina de Timbúes acaba de dar luz verde a uno de los proyectos industriales más ambiciosos de los últimos años dentro del negocio agroexportador. La comuna aprobó la Ordenanza 051/2026 que autoriza la instalación del «Complejo Portuario Industrial Molinos Timbúes».

En concreto, se trata de la construcción de una nueva terminal fabril y portuaria de Molinos Agro, que demandará una inversión estimada en US$ 800 millones y que promete cambiar el mapa operativo de la compañía dentro del complejo sojero argentino. El desarrollo contempla la creación de unos 350 puestos de trabajo directos sobre un predio de 200 hectáreas.

Detalles del proyecto

Según trascendió en las últimas horas y pudo recabar este medio, no se trata de una ampliación menor ni de una obra incremental: es una jugada fuerte que posicionará a la firma entre los grandes jugadores del procesamiento y exportación de granos y subproductos. El complejo tendría tres líneas de procesamiento con capacidad para producir hasta 15.000 toneladas diarias.

Te podría interesar: Solo 8% de las empresas mexicanas usa IA

A eso se sumarían dos terminales fluviales preparadas para operar buques tipo Panamax, una característica clave para mejorar la velocidad de carga y optimizar la salida de mercadería por la hidrovía del Paraná. En un negocio donde los tiempos de despacho pesan tanto como los costos industriales, tener músculo portuario propio es una ventaja competitiva que pocas firmas pueden darse el lujo de desarrollar desde cero.

El megaproyecto también incluirá capacidad de almacenamiento para un millón de toneladas y una usina propia de generación eléctrica. Las tierras donde se levantará la planta habían sido adquiridas por Molinos Agro hacia fines de 2024, una señal de que la compañía ya venía preparando el terreno para una expansión de esta magnitud. Ahora, con la aprobación comunal en mano, el proyecto entra en una nueva etapa.

 

13 de enero del 2026

La apertura del comercio exterior y el crecimiento sostenido de las importaciones desde China están generando nuevos desafíos logísticos para las pymes argentinas. Según el último Maersk Global Market Update, la demanda de productos chinos desde Latinoamérica creció un 17% interanual en el segundo trimestre de 2025, impulsada principalmente por los sectores de tecnología y maquinaria.

Este escenario consolida a China como uno de los principales motores del comercio global y posiciona a América Latina como un mercado estratégico. Sin embargo, el aumento del volumen exportado comenzó a generar cuellos de botella en los principales puertos chinos, con impacto directo en los tiempos de despacho, la disponibilidad de contenedores y la previsibilidad de los embarques.

Te puede interesar: Logística en Ecommerce: el escenario que se abre con la liberación de importaciones

Cambios en la dinámica de importación

A nivel local, la normalización del esquema de importaciones modificó el comportamiento de las empresas. Con menos restricciones, los importadores redujeron el sobrestock y hoy trabajan con horizontes de planificación más cortos, en promedio de cuatro meses, con mercadería ya disponible en el país.

No obstante, de cara a 2026, distintos indicadores anticipan una mayor presión sobre la logística internacional. En ese contexto, los especialistas advierten sobre la importancia de no subestimar los tiempos reales de la cadena global, especialmente en origen.

Importar mejor, no solo importar más

Para las pymes argentinas, el desafío pasa por integrar la logística a la estrategia de negocio. “Anticiparse a la logística deja de ser una ventaja y pasa a ser una necesidad”, señaló Tomás Palomeque, co-founder de 3PL. Ajustar calendarios de compra, asegurar espacios con mayor antelación, diversificar proveedores y trabajar con operadores con presencia en origen son decisiones clave para reducir riesgos.

La planificación de espacios y capacidades también se vuelve estratégica. Muchas empresas calculan plazos como si se tratara de operaciones locales, sin contemplar demoras portuarias, aduaneras o logísticas en los países de origen.

Última milla, estacionalidad y packaging: factores críticos

Otro aspecto relevante es la estacionalidad, que puede concentrar ingresos de mercadería en períodos cortos y generar cuellos de botella operativos. A esto se suma la importancia de la última milla, que suele transformarse en el principal obstáculo una vez liberada la carga.

El modo en que llega la mercadería también resulta determinante. El uso de códigos de barras, embalajes adecuados y criterios unificados por caja facilita el control de stock, mejora la trazabilidad, optimiza tiempos operativos y reduce errores durante la manipulación y el almacenaje.

Trazabilidad, documentación y tecnología logística

En un escenario de mayor apertura, la información y la visibilidad se consolidan como estándares esperados. La falta de herramientas de seguimiento online puede generar incertidumbre, impactar en la experiencia del cliente y aumentar los costos operativos.

Asimismo, evitar errores en la gestión documental y aduanera es clave. “Inconsistencias en facturas, clasificaciones arancelarias o certificados pueden derivar en costos extra, multas y retenciones innecesarias”, advirtió Palomeque.

Tecnología y procesos adaptados a la pyme

La tecnología logística resulta efectiva cuando está alineada con las necesidades reales de la pyme argentina. Sistemas que integren ubicación, códigos de barras y control de stock permiten reducir errores, agilizar la preparación de pedidos y mejorar la trazabilidad.

Sin embargo, la tecnología debe estar acompañada por procesos bien definidos y un trabajo coordinado entre el cliente y el operador logístico. Cuando la planificación es conjunta, la logística deja de ser un cuello de botella y se transforma en un aliado estratégico para el negocio.

24 de febrero del 2026

*Por Celsur

El crecimiento del consumo de alimentos congelados, productos frescos y medicamentos sensibles a la temperatura está impulsando una transformación silenciosa en la logística. Hoy, mantener el frío durante el transporte ya no es solo una cuestión técnica: se volvió una condición clave para garantizar calidad, seguridad y eficiencia en toda la cadena de abastecimiento.

Que un alimento llegue en buen estado o que un medicamento conserve su eficacia depende, en gran medida, de cómo se transporta. Detrás de cada producto refrigerado o congelado existe una cadena de frío que resulta esencial para la vida cotidiana, aunque para el consumidor final pase casi desapercibida.

En los últimos años, esta logística evolucionó hacia modelos más eficientes y flexibles. Las unidades equipadas con tecnología de última generación permiten transportar mercadería refrigerada, congelada y supercongelada en un mismo viaje, manteniendo temperaturas controladas durante todo el recorrido, incluso en trayectos de larga distancia. Este esquema reduce trasbordos innecesarios, minimiza riesgos y optimiza recursos.

“Hoy la cadena de frío ya no admite margen de error. Garantizar la temperatura adecuada durante todo el trayecto es clave para que los productos lleguen en condiciones seguras y confiables”, señala Marcelo Rivero, gerente de transporte de Celsur.

Te podría interesar: Extienden nuevamente el esquema transitorio de peajes en la VNT.

Cada equipo cuenta con capacidad para transportar hasta 27 toneladas, asegurando estabilidad térmica desde el origen hasta el destino final. Esta capacidad resulta estratégica en un contexto donde las empresas buscan consolidar cargas, reducir tiempos y cubrir largas distancias sin comprometer la calidad del producto.

Además de asegurar la integridad de la mercadería, este tipo de logística permite responder a un cambio claro en los hábitos de consumo. El crecimiento de los alimentos congelados, la mayor distribución de productos frescos y el rol crítico de medicamentos que requieren control térmico constante obligan a repensar cómo se mueve la mercadería en el país.

“La posibilidad de transportar distintos rangos de temperatura en un mismo viaje mejora la eficiencia logística y reduce los puntos críticos donde puede romperse la cadena de frío. Eso se traduce en menos pérdidas y mayor previsibilidad para nuestros clientes”, agregan desde Celsur.

Te podría interesar: Grupo Traslada abrió dos stands en Aeroparque y amplió su servicio a pasajeros particulares.

La tendencia también tiene un impacto directo en la sustentabilidad. Al consolidar cargas y reducir la cantidad de viajes necesarios, se disminuyen las pérdidas por fallas de temperatura y el desperdicio de productos, además de optimizar el uso de combustible y recursos logísticos. Menos viajes y menos descartes implican una cadena de abastecimiento más eficiente y con menor impacto ambiental.

Así, la logística del frío entra en una nueva etapa. Deja de ser un proceso reactivo para convertirse en un sistema más controlado y previsible, capaz de acompañar el crecimiento del consumo y las exigencias actuales de calidad, seguridad y eficiencia. Un trabajo silencioso, pero fundamental, que permite que lo que llega al freezer, a la góndola o a la farmacia mantenga intactas sus condiciones desde el primer kilómetro hasta el último.

26 de enero del 2026

*Por: Raúl Tomé – presidente S&T Servicio y Tecnología SA

Nuestro país enfrenta una coyuntura histórica que define no solo su competitividad comercial, sino la viabilidad misma de su estructura económica federal. El presente diagnóstico, elaborado en colaboración inteligente con la IA desde una perspectiva geoestratégica multidisciplinaria, despliega una investigación exhaustiva sobre la reingeniería de la matriz logística nacional, integrando las visiones de S&T SA – a través de la iniciativa FOXBORO y los fundamentos teóricos de la Asociación Intermodal de América del Sur (AIMAS).

El objetivo central es trascender el diagnóstico de las ineficiencias actuales para proponer una arquitectura de flujos sincronizados que integre, de manera pragmática y operativa, el transporte automotor, ferroviario, fluvial, marítimo y aéreo.

Nuestro diagnóstico

El sistema logístico argentino opera bajo un esquema de «estanflación logística» , un término que encapsula la paradoja de costos operativos crecientes en un contexto de volúmenes de consumo decrecientes. La contracción del consumo masivo, que registró una caída interanual 13,7% en 2024, no ha venido acompañada de una flexibilización de la oferta logística, sino de un endurecimiento de sus costos y “dolores” estructurales, exacerbados por una dependencia casi absoluta del camión para distancias medias y largas. Esta rigidez modal, donde el transporte automotor explica más del 93% de los movimientos internos, expone a la economía nacional a sobrecostos sistémicos derivados de los «kilómetros en vacío», la saturación de la infraestructura vial y una huella de carbono insostenible. Controversialmente se mira al camión como el “enemigo” responsable de todos los males, cuando en rigor es una de las víctimas más importantes en este escenario, pagando no solo con una rentabilidad insuficiente para la reposición de flota, sino con horas robadas a la familia y a la salud.

Se plantea el paso de un modelo radial y competencia destructiva entre modales, hacia una Red de Sincronización Logística basada en la colaboración. Este cambio de paradigma, sustentado por los modelos de AIMAS y FOXBORO de S&T SA, postula que «toda carga es buen negocio para el camión y todo camión es buen cliente del ferrocarril». La integración no es una opción, es un imperativo matemático para eliminar los costos de la improductividad y recuperar la competitividad del sistema.

A lo largo de este artículo se evaluará, asimismo, la viabilidad de recuperar el cabotaje marítimo y fluvial como ejes de soberanía y eficiencia, y el rol disruptivo del transporte aéreo en la era del comercio electrónico, transformando – colaborativamente – la Logística de un centro de costos a una ventaja competitiva estratégica.

La Estanflación Logística y el Colapso del Modelo Radial

El concepto de «estanflación logística», que desde S&T SA utilizamos para caracterizar sintéticamente la situación actual, revela una disfunción profunda. En un entorno recesivo, la lógica tradicional dictaría una baja en los costos de flete por menor demanda. Sin embargo, en Argentina ocurre lo contrario. Los costos operativos del transporte automotor (combustible, neumáticos, paritarias) aumentan por encima de la inflación general, mientras que la atomización de los volúmenes de carga impide consolidar envíos eficientes.

El modelo radial histórico, diseñado a fines del siglo XIX y consolidado en el XX, converge obsesivamente hacia el puerto de Buenos Aires y el complejo de crushing de soja en el Gran Rosario. Esta estructura es eficiente para la exportación de commodities (granos), donde el flujo es masivo y unidireccional hacia el puerto. Sin embargo, para la distribución de productos de consumo masivo y bienes industriales, este diseño es letal. El AMBA actúa como un «sumidero de carga» que absorbe el 41,2% del volumen nacional de productos terminados, pero genera un retorno industrial de baja densidad (pañales, plásticos, envases vacíos) que no logra compensar la capacidad de bodega de los camiones que ingresan.

Las auditorías sectoriales indican que entre el 37% y el 54% de las unidades de larga distancia regresan a sus bases en el interior vacías o semivacías. Este desperdicio de capacidad instalada es el principal driver del «Costo Argentino». Un camión que viaja de Córdoba a Buenos Aires con autopartes y vuelve vacío, debe cargar la totalidad de sus costos fijos y variables sobre el viaje de ida, duplicando la tarifa efectiva por tonelada transportada.

Te podría interesar: Boom de compras online: ropa, calzado y tecnología lideran el “puerta a puerta”

La «Carga Invisible» y la Tensión en la Infraestructura

Un hallazgo crítico de la investigación de S&T SA es la discrepancia entre las estadísticas oficiales de consumo y el movimiento real de cargas. Mientras los datos de consumo de alimentos sólidos rondan los 12 millones de toneladas, el sistema logístico procesa un Throughput Logístico Bruto de 25 millones de toneladas. Esta diferencia de más del 100% corresponde a la «carga invisible»:

  1. Bebidas y Líquidos: Productos de altísima densidad y bajo valor unitario que estresan la capacidad de carga por peso (weigh out) antes que por volumen.
  2. Logística Inversa: El movimiento de envases de vidrio retornables, cajones de plástico, pallets y materiales de embalaje. En sectores como la cervecería o las gaseosas, por cada camión de producto lleno que va al mercado, hay un flujo casi equivalente de vidrio, plástico y madera que debe volver a fábrica.
  3. Insumos Industriales: El movimiento de azúcar, alcoholes, preformas, petroquímicos, cartón corrugado y vidrio virgen hacia las plantas productoras.

Esta carga invisible circula hoy mayoritariamente por camión, saturando rutas troncales como la RN 9, RN 7 y RN 14, compitiendo por espacio vial con el transporte de pasajeros y generando un deterioro acelerado de la calzada que el Estado no logra mantener al ritmo del desgaste.

La ineficiencia sistémica se traduce en una pérdida de competitividad internacional. Estudios comparativos indican que el flete camionero promedio en Argentina es hasta un 30% más caro en dólares por tonelada-kilómetro que en Brasil o Estados Unidos.

 El Nuevo Paradigma Ferroviario: Modelo 5F y Economía de Variedad

La recuperación del ferrocarril de cargas no es una cuestión de nostalgia, sino de supervivencia económica. La propuesta de AIMAS introduce el concepto disruptivo del Modelo de Ferrocarril Integrado de 5ta Generación (5F), que desafía la lógica convencional de operación ferroviaria en Argentina.

Crítica al Modelo «Open Access» (Acceso Abierto)

El modelo vigente y las propuestas de «Open Access» (donde el Estado mantiene la vía y cualquier operador puede correr trenes) son severamente cuestionados por la investigación. La experiencia internacional y local sugiere que el Open Access en mercados de carga no densos conduce a una «subaditividad económica»: la suma de los costos de múltiples operadores pequeños es mayor que el costo de un sistema integrado. Además, favorece la creación de monopolios naturales donde solo los grandes dadores de carga (mineras, aceiteras) pueden costear sus propios operativos, dejando a las PyMEs y cargas generales sin servicio.

El Modelo 5F propone un esquema de concesión integral (infraestructura + trenes mixtos + tracción, no necesariamente vagones) por mallas regionales, basado en:

  1. Alianza Camión-Tren: El camión se convierte en el principal aliado y cliente. El ferrocarril se concentra en la tracción troncal masiva de los negocios que van detrás de la locomotora. El camión asegura la capilaridad y la comercialización de extremo a extremo.
  2. Economía de Variedad: En lugar de buscar solo «economías de escala» (trenes block de soja), se busca la «economía de variedad»: trenes que lleven contenedores, vagones sueltos, paquetería y pallets de múltiples rubros en una misma formación. Esto genera la masa crítica necesaria para justificar frecuencias diarias.
  3. Trenes Mixtos de Alta Frecuencia: Implementación de servicios regulares que combinen carga y, eventualmente, pasajeros o encomiendas, parando en todas las estaciones intermedias para captar y dejar carga. Esto recupera la función del ferrocarril como estructurador territorial.
  4. Competencia de Negocios, no de Trenes: El concesionario provee la «cinta transportadora» (vía y locomotora), y sobre ella compiten cientos de empresas logísticas (camioneros, operadores intermodales) moviendo sus propios vagones o contenedores.

Una barrera histórica para la integración modal ha sido la incompatibilidad de equipos. El contenedor marítimo de 20 o 40 pies es a menudo demasiado grande o pesado para la distribución urbana o para ciertos dadores de carga del interior. Como respuesta 5F introduce la estandarización del contenedor de 8 metros (aprox. 26 pies).

Esta unidad es modular, optimiza el espacio en los vagones playos existentes y es fácilmente transportable por camiones chasis convencionales en la distribución urbana, eliminando la necesidad de las grúas pórtico en cada estación pequeña. Permite que una PyME de Rafaela o Villa María suba su carga al tren sin necesidad de consolidar grandes volúmenes.

Te podría interesar: ¿Por qué es importante asistir al 4° Congreso de Distribuidores del Agro?

La Hidrovía y el Frente Marítimo: desbloqueando la Autopista de Agua

La Hidrovía Paraná-Paraguay (HPP) es la arteria aorta del comercio exterior argentino, pero su potencial como vía de cabotaje interno y contenedorizado está dramáticamente subutilizado.

Por su parte, el litoral marítimo argentino, con más de 4.000 km de costa, ha vivido de espaldas al mar en términos logísticos. La dependencia del camión para abastecer a Tierra del Fuego o Santa Cruz es una aberración logística y ecológica.

La Revolución del Aire: Carga de Valor y E-commerce

Finalmente el transporte aéreo, aunque marginal en volumen (menos del 1% del total), es el vector de mayor crecimiento en valor y velocidad, impulsado por la «uberización» de la logística y el comercio electrónico.

Dos frentes destacan en el diagnóstico de este tercer modal: El boom del E-commerce Global y la Red de Aeropuertos y las iniciativas de Infraestructura de Carga: Los llamados «Puertos Secos» Aéreos.

Conclusiones y Hoja de Ruta

No podemos desarrollar los resultados de la investigación de cada modal en esta nota, ni detallar sus hallazgos, los cuales quedarían para una serie de notas específicas, si la aceptación de estas ideas preliminares lo sugiere.

El diagnóstico confirma que Argentina dispone de los recursos, la infraestructura base (aunque requiera importantes mejoras) y la demanda necesaria para ejecutar una evolución logística. La «Estanflación Logística» es un síntoma de obsolescencia operativa, no una fatalidad económica.

Cuatro ejes se constituyen en directrices inexcusables de este cambio radical, todos los cuales no pueden ser abordados en el marco de esta publicación. Tres de ellos son de naturaleza física y el cuarto de naturaleza digital.

  1. Adopción del Modelo 5F: Impulsar la concesión ferroviaria integrada que alíe al camión con el tren, permitiendo inversiones privadas en material rodante y nodos intermodales.
  2. Hidrovía para Todos: Garantizar el dragado y balizamiento de la HPP hacia el norte para viabilizar el tráfico de contenedores y barcazas, integrando a las economías del NEA y Paraguay.
  3. Inversión en Nodos Clave:  uno de los dos “corazones” de la propuesta FOXBORO.
  4. Sincronización Digital, el segundo corazón FOXBORO: la Red de Sincronización Logística es la herramienta geoestratégica para federalizar el desarrollo, reducir en más de un tercio el «Costo Argentino» y proyectar la producción nacional al mundo con competitividad y sostenibilidad.