16 de octubre del 2020

Brasil registra crecimiento económico de 1.2% en septiembre

 |   16 de octubre del 2020

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El indicador IACE, de la Fundación Getulio Vargas (FGV), aumentó un 1,2% en septiembre de este año. Como resultado, el indicador llegó a 121,9 puntos, 1,9 puntos por encima de febrero, el período prepandémico en Brasil.

 

El indicador, que acumula un aumento del 8,6% en seis meses, busca anticipar las tendencias de la economía del país en base a ocho componentes: Tasa swaps de referencia – 360 días (del Banco Central), Ibovespa, Índice de producción, bienes de consumo duraderos (del IBGE), términos de intercambio e índices cuánticos de exportación (ambos de Funcex), además de los índices de industria, servicios y expectativas del consumidor (de FGV).

El Indicador Coincidente Compuesto de la Economía Brasileña (ICCE), que mide las condiciones económicas actuales, se mantuvo estable en 103,9 puntos en el mismo período. En seis meses, el indicador acumula un incremento del 1,8%.

Fuente: NTC&Logística

Más noticias
6 de abril del 2026

El Índice de Costos del Transporte (ICT) de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) acumula 15% de incremento en el primer trimestre de 2026 (enero-marzo) y 48% en los últimos 12 meses.

En números:

  • +15% en el primer trimestre de 2026
  • +48% interanual

El dato enciende alarmas en toda la cadena logística.

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El gasoil, en el centro de la tormenta

El principal responsable es claro: el combustible.

  • Suba promedio en marzo: +24,7%
  • Picos en el interior: más del 27%
  • Peso en los costos: 35% del total

En solo un mes, el gasoil concentró más de la mitad del aumento de todo 2025.

Además, el precio actual ronda los US$ 1,60 por litro, uno de los más altos de la última década en la región.

Impacto global + fragilidad local

El salto del crudo Brent (de US$ 65 a más de US$ 100) por el conflicto en Medio Oriente explica parte del fenómeno.

Pero a nivel local, el impacto fue mayor por:

  • Falta de desacople de precios internacionales
  • Debilidad de mecanismos de contención
  • Contexto económico inestable

Todo esto, pese al impulso productivo de Vaca Muerta.

Alerta operativa: ya no es solo costo

El problema escaló: ya no es solo cuánto sube, sino la velocidad del ajuste.

Qué está pasando:

  • Desfasaje de más del 20% en contratos vigentes
  • Empresas operando a pérdida
  • Dificultad para actualizar tarifas

Riesgo concreto:

  • Incumplimientos en servicios
  • Tensión en el abastecimiento

Otros números que impactan

Aunque el gasoil lidera, no está solo:

  • Peajes: +8,26%
  • Personal: +4,57%
  • Costo financiero: +6,46%
  • Lubricantes: +3,67%
  • Neumáticos: +2,13%

Mientras tanto, seguros, patentes y material rodante se mantuvieron sin cambios.

Un sistema bajo presión

El transporte de cargas enfrenta un combo complejo:

  • Costos en fuerte alza
  • Economía desacelerándose
  • Infraestructura deteriorada

El resultado: un sistema exigido al límite, donde sostener la operación empieza a ser tan desafiante como sostener la rentabilidad.

15 de octubre del 2026

Ante la posibilidad de lluvias intensas asociadas al fenómeno climático El Niño, especialistas del INTA Balcarce destacan la importancia de planificar y acondicionar los patios de acopio para prevenir anegamientos, daños en las bolsas y demoras en la extracción de granos. La gestión del drenaje, la distribución de las unidades y el monitoreo de la mercadería son aspectos clave para sostener la operatividad durante períodos de condiciones climáticas adversas.

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Planificar el acopio antes de las lluvias

La preparación de los patios de acopio comienza antes del embolsado. Según Leandro Cardoso, especialista en poscosecha del INTA Balcarce, Buenos Aires, cada bolsa debe quedar en condiciones de ser inspeccionada, reparada o retirada incluso después de varios días de lluvia, cuando el suelo pierde firmeza y se reducen las posibilidades de circulación y trabajo.

Para ello, el primer paso consiste en analizar cómo circula el agua por el lote y verificar que las pendientes, cunetas y salidas permitan evacuarla correctamente. También es necesario corregir depresiones, recuperar la firmeza de las zonas de tránsito y retirar piedras, rastrojos y otros elementos que puedan perforar el plástico, evitando remover innecesariamente la capa superficial del suelo.

Estas tareas permiten reducir los riesgos operativos y mejorar las condiciones de acceso a las bolsas durante las etapas de almacenamiento y extracción.

Distribución de las bolsas: espacio para inspeccionar y operar

La superficie destinada al acopio debe definirse en función de la capacidad real de circulación con el terreno húmedo. Si bien una mayor ocupación del playón permite incrementar el volumen almacenado, también puede bloquear el drenaje, limitar las recorridas y dificultar el acceso a las bolsas que requieren atención.

En este sentido, Cardoso recomienda dejar al menos un metro libre entre bolsas contiguas y entre sus extremos. Esta separación facilita las inspecciones, favorece el secado del suelo después de las lluvias y reduce el riesgo de que la maquinaria dañe otras unidades durante la extracción.

Además, los cierres deben permanecer separados, visibles y accesibles para permitir su revisión y reparación.

Cuando las bolsas se organizan en bloques, también es importante calcular su tamaño según el tiempo necesario para llegar hasta la última unidad y retirar la mercadería. En condiciones climáticas adversas, el ritmo de extracción puede disminuir considerablemente, por lo que concentrar demasiadas bolsas en un mismo sector puede demorar la respuesta ante un inconveniente.

Cierres herméticos para reducir el ingreso de agua

Los extremos de las bolsas constituyen otro punto crítico para preservar la mercadería. Su cierre requiere tiempo, personal capacitado y materiales adecuados.

Aunque el nudo es una alternativa rápida, no debe considerarse una barrera segura frente a un anegamiento prolongado. Según explicó Cardoso, el termosellado o el uso de cintas específicas pueden mejorar la hermeticidad, siempre que se apliquen correctamente y se controle el resultado.

La elección del sistema de cierre y su posterior inspección forman parte de las medidas preventivas para disminuir el riesgo de ingreso de agua y deterioro de los granos durante el almacenamiento.

Elegir las bolsas según el terreno y la maquinaria

En establecimientos con espacio limitado, el uso de bolsas de mayor diámetro permite almacenar más toneladas por metro lineal, mientras que las de mayor longitud reducen la cantidad de montajes y cierres necesarios.

Sin embargo, estas alternativas deben evaluarse en conjunto con la capacidad portante del terreno, las condiciones de drenaje, los accesos y la compatibilidad con la maquinaria disponible.

La decisión no debe basarse únicamente en la capacidad de almacenamiento: también debe contemplar la posibilidad de operar con seguridad cuando las lluvias dificultan la circulación y reducen las ventanas de trabajo.

Trazabilidad y monitoreo durante el almacenamiento

La gestión de los patios de acopio también requiere información actualizada sobre cada unidad. Cardoso recomienda identificar las bolsas en un plano y en los registros operativos, incorporando datos sobre el cultivo, la fecha de embolsado, la procedencia, la humedad de ingreso, el tipo de cierre y las reparaciones realizadas.

El seguimiento debe incluir inspecciones del plástico y de los extremos, que pueden complementarse con muestreos del grano y, cuando corresponda, mediciones de dióxido de carbono como indicador indirecto de actividad biológica.

Contar con estos registros permite detectar problemas, priorizar intervenciones y organizar la extracción de acuerdo con las condiciones de cada partida.

Priorizar los granos con mayor riesgo de deterioro

La atención debe intensificarse cuando ingresan cultivos como trigo, cebada o colza con niveles elevados de humedad. Si la planta no dispone de suficiente capacidad de secado, es necesario prever los tiempos de espera y establecer prioridades según el riesgo de deterioro de cada partida.

En este escenario, la planificación anticipada permite coordinar la recepción, el almacenamiento, el monitoreo y la extracción, reduciendo la posibilidad de pérdidas y demoras en la operación.

El INTA Balcarce destaca que la clave no es solamente aumentar la capacidad de almacenamiento, sino conservar la posibilidad de intervenir durante todo el período de acopio.

Fuente: INTA.

26 de junio del 2026

Las exportaciones argentinas alcanzaron en mayo de 2026 un nuevo máximo histórico y consolidaron una tendencia que impacta directamente sobre la cadena de suministro del agro. Así lo refleja el Monitor COMEX elaborado por el Instituto de Estrategia Internacional de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA), que destaca un escenario de fuerte expansión del comercio exterior, impulsado por mayores volúmenes exportados y una creciente demanda internacional.

Durante mayo, las ventas externas totalizaron USD 9.537 millones, lo que representa un incremento interanual del 34,4% y constituye el valor mensual más elevado desde el inicio de la serie estadística en 1990.

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Como resultado de este desempeño, la balanza comercial registró un superávit de USD 3.504 millones, un aumento del 477,1% respecto de mayo de 2025 y un nuevo récord histórico. Al mismo tiempo, las importaciones sumaron USD 6.033 millones, con una disminución interanual del 7%.

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Un año que acelera la actividad logística

Los primeros cinco meses del año muestran que el crecimiento exportador no responde a un hecho aislado sino a una tendencia consolidada.

Entre enero y mayo, las exportaciones acumularon USD 40.359 millones, con una expansión del 24,3% frente al mismo período del año anterior. En contraste, las importaciones alcanzaron USD 28.575 millones, un 6,6% menos que en 2025.

De esta manera, el superávit comercial acumulado llegó a USD 11.783 millones, un crecimiento del 525,9% interanual.

Para la logística agroindustrial, este escenario implica una mayor demanda de transporte terrestre, almacenamiento, operaciones portuarias, consolidación de cargas y coordinación de la cadena de abastecimiento, especialmente durante los meses de mayor movimiento de cosecha y exportación.

El trigo se consolida entre los grandes motores del comercio exterior

Uno de los datos más relevantes para el sector agropecuario es la presencia del trigo entre los productos de mayor crecimiento de las exportaciones durante 2026.

El ranking es encabezado por el petróleo crudo, seguido por el oro y, en tercer lugar, el cereal, reflejando el fuerte dinamismo que mantiene la producción agrícola argentina en los mercados internacionales.

El informe también señala que en mayo el índice de cantidades exportadas alcanzó 161,5 puntos, el valor más alto desde que comenzó la medición en 2004.

En el caso de los productos agrícolas, el crecimiento respondió principalmente al incremento del volumen físico despachado y no únicamente a mejores precios internacionales. Esta diferencia resulta clave para el sector logístico, ya que un mayor volumen exportado exige más capacidad operativa en transporte, acopio, acondicionamiento, terminales portuarias y servicios asociados.

Brasil, Estados Unidos y China, los principales compradores

Durante los primeros cinco meses del año, Brasil se mantuvo como el principal destino de las exportaciones argentinas, concentrando el 12,6% de las ventas externas. Le siguieron Estados Unidos con el 9,9% y China con el 9,8%.

En cuanto a los saldos comerciales, los mayores superávits se registraron con Chile, India y Estados Unidos.

Por el contrario, los principales déficits correspondieron a China, Paraguay y Brasil. En el caso paraguayo, CERA aclara que el resultado responde principalmente al ingreso estacional de porotos de soja destinados a la molienda y posterior industrialización en Argentina, un movimiento habitual dentro de la integración regional de las cadenas agroindustriales.

Un nuevo escenario para el comercio internacional

El Monitor COMEX también destaca la entrada en vigor, el 1 de mayo de 2026, del Acuerdo Interino de Comercio entre la Unión Europea y el MERCOSUR, considerado uno de los hitos más relevantes para el comercio exterior regional de los últimos años.

De sostenerse la dinámica observada durante el primer semestre, la Cámara de Exportadores proyecta que Argentina finalizará 2026 con USD 95.000 millones en exportaciones, una cifra que implicaría mantener elevados niveles de actividad para toda la infraestructura logística vinculada al comercio exterior.

Para el complejo agroexportador, el desafío ya no pasa únicamente por producir más, sino también por contar con cadenas logísticas cada vez más eficientes, infraestructura adecuada y procesos de distribución capaces de acompañar un comercio internacional en plena expansión.

26 de octubre del 2026

Kearney y el CSCMP presentaron el Mexico’s State of Logistics 2026 in collaboration with the Council of Supply Chain Management Professionals authored by Kearney, el informe anual que analiza la evolución, retos y oportunidades de los principales sectores de la logística mexicana.

El estudio concluye que México mantiene una oportunidad estructural relevante dentro de las cadenas de suministro de Norteamérica. Sin embargo, el reto ya no consiste solamente en atraer comercio e inversión, sino en convertir esa demanda en desempeño operativo confiable: capacidad suficiente en los nodos correctos, mayor fluidez en corredores estratégicos y mejor coordinación entre transporte, aduanas, puertos, aeropuertos, almacenes y redes de última milla.

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“México tiene fundamentos sólidos: profundidad manufacturera, una relación comercial única con Estados Unidos y una posición estratégica dentro de Norteamérica. Pero la nueva pregunta no es sólo cuánto puede crecer la demanda logística, sino qué tan bien puede operar el sistema para absorberla con confiabilidad”, afirmó Diego Desentis, socio de Kearney México. “Las posiciones

ganadoras se construirán a partir de capacidad utilizable, cumplimiento, visibilidad y una ejecución integrada a través de los corredores que más importan”.

De la capacidad nominal a la capacidad utilizable

La reforma aduanera, la digitalización de la documentación de comercio exterior y la transición hacia procesos electrónicos de valoración aumentan las exigencias para importadores, agentes aduanales, transportistas y operadores logísticos.

El informe anticipa que el cumplimiento dejará de ser únicamente una obligación administrativa para convertirse en un diferenciador operativo. Las empresas que integren calidad de datos, disciplina documental, sistemas de visibilidad y procesos de gestión de riesgos podrán reducir errores, evitar disrupciones y ofrecer un servicio transfronterizo más predecible.

“La complejidad regulatoria está elevando el estándar de operación. Las compañías que conviertan el cumplimiento y la información en parte de su modelo operativo podrán responder mejor a los cambios regulatorios y proteger la continuidad de sus cadenas de suministro”, añadió Desentis.

La logística urbana exige redes más inteligentes y flexibles

El comercio electrónico y la evolución de las expectativas del consumidor continúan transformando la logística urbana. Más allá de la velocidad de entrega, los consumidores demandan visibilidad, opciones flexibles de recepción, puntos de recolección y procesos de devolución sencillos.

El informe destaca que la competencia en última milla está migrando hacia el control de fulfillment, posicionamiento de inventario, productividad de rutas y calidad de la logística inversa. Esto requerirá redes de distribución más próximas a los centros de consumo, una combinación flexible de capacidades propias y de terceros, y herramientas de planeación, monitoreo y asignación dinámica de capacidad.

En paralelo, el almacenamiento evoluciona de ser una función pasiva a convertirse en un nodo activo de la red. La disponibilidad de metros cuadrados no será suficiente: las instalaciones más valiosas serán aquellas con ubicación, conectividad, energía, mano de obra y especificaciones adecuadas para operaciones de manufactura, frío, fulfillment y servicios de valor agregado.

Los operadores logísticos se vuelven integradores de la cadena

A medida que las cadenas de suministro se vuelven más transfronterizas, fragmentadas y sujetas a mayores exigencias de cumplimiento, los 3PLs y freight forwarders asumen un papel más estratégico. Su valor ya no dependerá únicamente de gestionar transporte, sino de integrar transporte, aduanas, almacenamiento, fulfillment, visibilidad y coordinación entre distintos proveedores.

El estudio concluye que los operadores capaces de reducir fricciones entre nodos, consolidar información y orquestar la ejecución de punta a punta estarán mejor posicionados para capturar la siguiente etapa de crecimiento logístico en México.

Inversión e infraestructura: el desafío es convertir planes en desempeño

México cuenta con programas relevantes de inversión en puertos, carreteras, terminales, parques industriales y conectividad. El impacto real de estos programas, señala el informe, dependerá de su ejecución y de su capacidad para mejorar tangiblemente la fluidez de los corredores, la preparación aduanera, la seguridad, la disponibilidad de energía y la confiabilidad de la red.

“Para capturar plenamente la oportunidad logística, México necesita conectar la inversión con resultados operativos. El objetivo no es sólo construir más infraestructura, sino lograr que funcione como un sistema integrado y confiable para las empresas que producen, comercian y distribuyen en el país”, concluyó Desentis.

28 de mayo del 2026

Hoy sostener la rentabilidad no es solo cuestión de rinde. Es eficiencia y estabilidad. Es reducir pérdidas invisibles que se acumulan campaña tras campaña. Costos de insumos en alza, mayor variabilidad climática, presión de plagas y enfermedades, y exigencias crecientes en calidad y sustentabilidad.

El productor ya no puede permitirse margen de error. Ahí aparece una pregunta clave: ¿Cómo hacer más eficiente lo que ya estoy haciendo?

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¿Qué aportan los productos biológicos?

Cuando hablamos de biológicos, hablamos de herramientas que actúan sobre procesos del sistema:

  • Biocontrol: ayudan a manejar patógenos o plagas de forma complementaria.
  • Bioestimulantes: acompañan a la planta en situaciones de estrés o alta demanda.
  • Microbianos/inoculantes: mejoran procesos de nutrición y desarrollo radicular.

No son soluciones mágicas. Pero, en condiciones adecuadas, pueden contribuir a:

  • Mejor aprovechamiento de nutrientes
  • Mayor estabilidad frente a estrés
  • Mejor calidad de cultivo
  • Optimización del uso de insumos tradicionales

No es aplicar más. Es aplicar mejor.

De la teoría al lote: ¿cómo capturar el valor?

Para que realmente funcionen, hay que integrarlos con criterio:

  • Definir el objetivo agronómico concreto
  • Evaluar compatibilidad con el programa actual
  • Cuidar formulación, calidad y almacenamiento
  • Ajustar momento y forma de aplicación
  • Contar con acompañamiento técnico
  • Medir resultados con lote testigo o comparativos

Errores comunes que hacen que “no funcione”

  • Usarlos sin un objetivo claro
  • Esperar resultados universales
  • No respetar condiciones de manejo
  • Mezclas incompatibles
  • Falta de seguimiento técnico
  • Evaluar sin referencia comparativa

El problema no suele ser la herramienta. Es cómo se usa.

Fuente: BIOPRODUCTOS SRL