18 de diciembre del 2020

Crean el Consorcio Logístico Villa Mercedes – Puerto de La Plata

 |   18 de diciembre del 2020

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El Gobierno de San Luis informó que la Secretaría de Estado de San Luis Logística, firmó una Carta de Intención entre el INTA y el Consorcio de Gestión del Puerto de La Plata, dando inicio al Consorcio Logístico que comprende el corredor Villa Mercedes – Puerto de La Plata.

El acuerdo busca mejorar la competitividad y optimizar los costos y procesos logísticos. La iniciativa se orienta a proveer soluciones integrales intermodales con el ferrocarril como eje central, a productores, Pymes y otros dadores de carga.

También se indicó que se trata del primer Consorcio Logístico del país constituido por organismos del Estado nacional y provincial.

“Se considera como una prueba piloto que se espera pueda ser replicada luego del primer año de operaciones en otros puntos del país”, se remarcó.

Operatividad

La provincia de San Luis ya cuenta con la ZAL (Zona de Actividades Logísticas (ZAL) en Villa Mercedes.

El Puerto de La Plata comenzaría a adaptar uno de sus muelles como nodo de distribución para el mercado interno, y el INTA, a través del Grupo de Agrologística, dependiente del CIA (Centro de Investigación de Agroindustria) aportará apoyo técnico y análisis logísticos, así como estudios de emisiones GEI (Gases Efecto Invernadero).

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20 de julio del 2026

Pocas empresas pueden mostrar una trayectoria de nueve décadas en un sector tan dinámico como la logística. En ese recorrido, TASA Logística no solo logró sostener su crecimiento en Argentina, sino que hace una década inició un proceso de expansión regional que hoy la posiciona con operaciones en Chile, Paraguay y Uruguay. Para tener una mirada más completa de este desarrollo, Énfasis dialogó con Nicolás García Vozzi, Director Comercial de la compañía, quien señaló que este logro no respondió a una fórmula única, sino a una combinación de visión de largo plazo, cercanía con los clientes y capacidad de adaptación.

“La mirada de largo plazo y estar adaptándonos a los cambios que necesitan los clientes son claves. Tenemos una escucha activa para saber qué es lo que necesitan y ser flexibles para responder con propuestas eficientes y competitivas que les permitan resolver sus problemas. Y eso se traduce en mejores relaciones con los clientes, que se vuelven socios estratégicos. Con muchos de ellos tenemos años de relación justamente porque confían en lo que les damos”, afirmó García Vozzi.

Esa relación fue el punto de partida para la regionalización. Según explicó García Vozzi, el desembarco fuera de Argentina comenzó por el impulso de clientes que buscaban replicar el mismo nivel de servicio en otros mercados. “Hace diez años empezamos el camino de la regionalización y, sin duda, fue un proceso que iniciamos con algunos de nuestros clientes que confiaron en nosotros. Nos propusieron desafíos y vimos oportunidades que tomamos con mucho entusiasmo. Primero empezamos en Paraguay y Chile, casi simultáneamente, y años después en Uruguay”, agregó.

Sin embargo, abrir operaciones fue apenas una parte del camino. Para la empresa, el verdadero objetivo consiste en trasladar su forma de trabajar a mercados con realidades diferentes sin perder identidad. En esa línea, el director comercial marcó que “el mayor desafío de la regionalización fue llevar la cultura TASA a cada uno de esos países y poder integrarla a la cultura de nuestros socios, porque en cada uno buscamos socios locales para hacer un buen aterrizaje. Cada país tiene sus particularidades y había que adaptarnos lo más rápido posible para que esa cultura TASA se traduzca en un buen servicio para nuestros clientes y refleje la relación que ya veníamos teniendo”.

La estrategia, explicó, se apoyó en la búsqueda de aliados que compartieran la visión de la compañía. “Lo que vemos como punto clave es buscar socios con los que compartamos valores, ganas de crecer y de invertir, que es algo que caracteriza a TASA. Y, por supuesto, la convicción de que nuestro principal socio sigue siendo el cliente”, agregó.

Por otra parte, García Vozzi subrayó que “otro desafío muy importante es armar equipos de trabajo que puedan implementar estas operaciones, que pueden ser complejas, y ese es un gran aprendizaje que nos enorgullece y refuerza nuestra fortaleza profesional”. Con el tiempo, esa estrategia también fortaleció el vínculo con las empresas que ya confiaban en TASA en Argentina. Hoy, buena parte de esos clientes también trabaja con el operador logístico en otros países de la región.

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Tecnología con foco en la gestión

La innovación tecnológica también ocupa un lugar central en la estrategia de la compañía. No obstante, García Vozzi sostiene que esta tendencia solo genera valor cuando fortalece la capacidad de gestión.

“La tecnología está transformando todo tipo de industria y genera enormes oportunidades para ganar eficiencia y visibilidad. Sin embargo, las operaciones siguen requiriendo experiencia, planificación y capacidad de gestión. Vemos que la verdadera diferencia surge cuando la tecnología potencia el conocimiento de las personas”, señaló.

En ese sentido, señaló que la inteligencia artificial ya comienza a modificar procesos como la planificación de la demanda y la optimización dinámica de rutas. Además, destacó el avance de plataformas que integran la gestión de inventarios, pedidos, transporte y niveles de servicio en tiempo real, una necesidad cada vez más importante para empresas de retail y consumo masivo.

Un mercado cada vez más exigente

Por su presencia en sectores como agroindustria, retail, consumo masivo, tecnología, automotriz y farma, TASA mantiene una cartera diversificada que le permite amortiguar los cambios de cada actividad. Aun así, el Director Comercial considera que el escenario de los próximos años exigirá combinar crecimiento con capacidad de adaptación.

“El principal desafío va a estar en combinar la escala, la eficiencia y la capacidad de adaptación. El diferencial va a estar en poder invertir con criterio para sumar tecnología realmente útil, desarrollar el talento y mantener la cultura de excelencia que nos permite responder a un mercado cada vez más exigente”, puntualizó.

A 90 años de su fundación, la compañía considera que esa combinación entre relaciones de largo plazo, inversión, profesionalización y adaptación al cambio seguirá siendo el principal motor para sostener su crecimiento en una industria donde la competencia y las exigencias operativas no dejan de aumentar.

18 de junio del 2026

La gestión de la cadena de suministro atraviesa una transformación profunda. Ese fue el principal mensaje de CSCMP EDGE Europe 2026, evento que reunió en Madrid a líderes empresariales, especialistas en logística, investigadores y proveedores de tecnología para debatir los desafíos que enfrenta el sector en un contexto de incertidumbre geopolítica, avances tecnológicos y crecientes exigencias de sostenibilidad.

La conclusión fue clara: la competitividad futura ya no dependerá únicamente de la eficiencia operativa, sino de la capacidad de generar valor a través de cadenas de suministro resilientes, adaptables y centradas en el cliente.

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De cadenas lineales a ecosistemas interconectados

Uno de los conceptos más destacados del encuentro fue la necesidad de abandonar la visión tradicional de las cadenas de suministro como procesos lineales para entenderlas como sistemas complejos e interconectados.

Los especialistas coincidieron en que las organizaciones deben prepararse para convivir con la incertidumbre y desarrollar capacidades que les permitan responder rápidamente a cambios y disrupciones. En este contexto, la resiliencia y la adaptabilidad fueron identificadas como competencias estratégicas para garantizar la continuidad de las operaciones.

Competir por valor y no solo por eficiencia

Los participantes señalaron que la búsqueda exclusiva de reducción de costos ya no es suficiente para sostener ventajas competitivas.

Las empresas más exitosas están equilibrando eficiencia y resiliencia, incorporando criterios que les permitan generar valor para clientes, proveedores y socios de negocio. Factores geopolíticos, cambios regulatorios y nuevas demandas del mercado están redefiniendo las decisiones logísticas y las estrategias de abastecimiento.

Inteligencia artificial con foco en resultados

La inteligencia artificial ocupó un lugar central en los debates. Sin embargo, los expertos insistieron en que la adopción tecnológica debe comenzar por la identificación de problemas concretos y no por la tecnología en sí misma.

Los casos presentados mostraron que las iniciativas más exitosas son aquellas que logran resultados tangibles en procesos específicos. También se destacó que muchos proyectos fracasan por falta de alineación organizacional, gestión del cambio o liderazgo adecuado, más que por limitaciones tecnológicas.

Tecnología al servicio de los objetivos del negocio

Además de la IA, la conferencia abordó el potencial de tecnologías como la computación cuántica, la robótica, las operaciones autónomas y la automatización de almacenes.

Los especialistas remarcaron que estas herramientas deben actuar como habilitadores de la estrategia empresarial, ayudando a mejorar la visibilidad, la flexibilidad y la capacidad de respuesta de las redes logísticas.

La sostenibilidad deja de ser opcional

La descarbonización y la logística sostenible también ocuparon un lugar destacado en la agenda. Los líderes del sector señalaron que los criterios ambientales tienen cada vez más peso en los procesos de contratación y en las decisiones de compra de clientes y empresas.

Entre las principales recomendaciones surgidas del evento se destacaron la utilización de datos de calidad para la toma de decisiones, la integración de los equipos de logística y sostenibilidad, y la colaboración entre actores de la cadena para acelerar la adopción de soluciones sustentables.

Una nueva visión para la cadena de suministro

CSCMP EDGE Europe 2026 dejó en evidencia que el futuro de la gestión logística estará marcado por la capacidad de las organizaciones para combinar tecnología, sostenibilidad, resiliencia y orientación al cliente.

La próxima edición del evento se realizará en Rotterdam, en junio de 2027, bajo el lema “Competing on Value”, reafirmando la tendencia de una industria que busca diferenciarse cada vez más por el valor que genera y no únicamente por su eficiencia operativa.

21 de mayo del 2026

El gigante de las plataformas de compras suma aviones hacia Ushuaia, Bariloche, Neuquén y Trelew. La empresa operará hasta 16.000 paquetes diarios.

Mercado Libre expande su amplia cartera de activos logísticos con la incorporación de nuevos aviones que prestarán servicio en la Patagonia argentina. La compañía de Galperín comenzará a operar entregas aéreas hacia Ushuaia, Bariloche, Neuquén y Trelew, con una promesa de entrega de hasta 48 horas.

El esquema contempla entre 15.000 y 16.000 paquetes diarios y funcionará con cinco frecuencias semanales, mediante una combinación de vuelos comerciales y cargueros dedicados. La iniciativa se apoya en dos modelos operativos. Por un lado, la empresa comenzó a utilizar espacio de bodega en vuelos comerciales de Aerolíneas Argentinas para los envíos hacia Ushuaia y Bariloche.

En paralelo, consolidó una red de carga aérea doméstica junto a Innova Logistic para cubrir las rutas hacia Neuquén y Trelew mediante aeronaves cargueras operadas por la línea aérea estatal.

Previsibilidad para la Patagonia

Desde la compañía señalaron que la decisión no responde únicamente al crecimiento del volumen de paquetes, sino también a la necesidad de reducir los tiempos frente al transporte terrestre y garantizar una mayor previsibilidad operativa. La disponibilidad de espacio asegurado en vuelos comerciales aparece como uno de los factores centrales para sostener entregas más rápidas en el sur del país.

La operación también implicó la puesta en marcha de nuevas terminales de carga aérea en los destinos alcanzados y habilitó, por primera vez en la Argentina, una operatoria de cabotaje desde Ezeiza vinculada al comercio electrónico.

Expansión regional de Mercado Libre

Con este movimiento, Argentina se convierte en el quinto mercado de América Latina donde Mercado Libre incorpora transporte aéreo a su red logística. Además, pasa a ser el tercer país de la región —después de México y Brasil— donde la empresa avanza con vuelos cargueros dedicados para distribución de paquetería.

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En mercados como Brasil y México, la firma desarrolló durante los últimos años modelos logísticos con aeronaves exclusivas identificadas con la marca, luego de una primera etapa de validación operativa. En la empresa reconocen que, si el esquema logra buenos resultados en Argentina, podría abrirse el camino hacia acuerdos de largo plazo y flotas dedicadas también en el mercado local.

Por ahora, la Patagonia será el foco inicial del proyecto, aunque la compañía también analiza oportunidades en otras regiones del país, especialmente en el NOA y el NEA, donde los tiempos logísticos continúan siendo uno de los principales desafíos para el comercio electrónico.

La incorporación de envíos aéreos coincide además con una nueva edición del Hot Sale, uno de los eventos de mayor movimiento para el sector. Según indicaron desde la empresa, en la edición 2026 se observa un mayor peso de compras planificadas y tickets más elevados, especialmente en categorías como televisores, consolas y electrodomésticos, impulsadas en parte por la proximidad del Mundial de fútbol.

*Fuente: Forbes

25 de junio del 2026

*Por: Maximiliano Intilangelo, docente de la Diplomatura en Logística, E-commerce y Optimización de Procesos, a cargo de los cursos de Gestión de la Última Milla y Tecnología en Logística, Automatizaciones y Actualidad – UNDELTA – AECAUM y del departamento de Ciencias Sociales en Universidad Nacional de Luján (UNLu).

Durante los últimos años, la última milla se consolidó como uno de los grandes temas de la agenda logística argentina. El crecimiento del comercio electrónico, la expansión de los marketplaces, la presión por entregas más rápidas y la expectativa de trazabilidad permanente pusieron el foco sobre el tramo final de la distribución.

Sin embargo, esa mirada puede resultar incompleta. La última milla no empieza cuando el vehículo sale a la calle. Tampoco comienza cuando el paquete llega al operador logístico o cuando se arma una ruta. En términos operativos, la última milla empieza cuando el cliente hace click.

Ese click activa una promesa. Desde ese momento, la empresa debe validar stock, confirmar disponibilidad, asignar un nodo de preparación, liberar una orden, ejecutar el picking, consolidar el pedido, clasificar el envío, coordinar el transporte, informar al cliente y cumplir la entrega. La última milla, entonces, no es solo un problema de distribución: es el resultado visible de una cadena de decisiones comerciales, tecnológicas y operativas que comienza mucho antes.

Esta idea resulta especialmente relevante para la Argentina. Según la Cámara Argentina de Comercio Electrónico, el eCommerce argentino alcanzó en 2025 una facturación de $34.033.238 millones, con un crecimiento del 55% respecto de 2024. Además, se registraron 253 millones de órdenes de compra y 645 millones de unidades vendidas. Estos datos muestran que el canal digital ya no puede ser tratado como una operación accesoria: es parte estructural del consumo argentino.

Ese crecimiento genera una presión directa sobre las operaciones. No alcanza con vender más; hay que cumplir mejor. Cada orden implica inventario confiable, preparación precisa, clasificación eficiente, despacho coordinado, trazabilidad y capacidad de respuesta frente a incidencias. Cuando la promesa comercial se acorta —entrega en 24 horas, same day, retiro en tienda o ventanas horarias específicas—, la operación ya no puede sostenerse sobre procesos manuales frágiles, sistemas desconectados o datos poco confiables.

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Por eso, la tecnología en el warehouse deja de ser una mejora interna para convertirse en una condición para competir en última milla. Un WMS permite dirigir la operación del almacén: ubicaciones, inventario, reposición, reglas de picking, productividad, trazabilidad y despacho. Un OMS permite decidir desde dónde conviene cumplir cada pedido, qué stock está realmente disponible y cómo priorizar canales en entornos omnicanales. Un TMS conecta la preparación con la distribución, planificando cargas, asignando transportistas, optimizando rutas y dando visibilidad sobre el tramo final.

Cuando estos sistemas trabajan integrados, la operación deja de funcionar en silos. El pedido no “aparece” en la última milla: llega preparado, priorizado, clasificado y coordinado. Por el contrario, cuando el warehouse opera con inventarios inexactos, baja calidad de datos o procesos desconectados, la última milla absorbe problemas que nacieron antes: salidas tardías, rutas mal conformadas, pedidos incompletos, errores de entrega, reclamos y reintentos.

Lea la nota completa en la Revista Énfasis Logística (pag.33)

5 de junio del 2026

La logística atraviesa una transformación profunda que ya no pasa únicamente por mover mercaderías de un punto a otro. La irrupción de la inteligencia artificial, el big data y las nuevas herramientas de automatización está redefiniendo la manera en que las empresas planifican sus operaciones, gestionan inventarios y responden a un entorno cada vez más exigente. Lo que hasta hace pocos años era visto como una apuesta de largo plazo hoy se convirtió en una necesidad para sostener la competitividad.

Un relevamiento realizado por la organización empresarial logística española UNO muestra que el 95% de las empresas del sector prevé aumentar sus inversiones tecnológicas durante este año. La mayoría destinará hasta un millón de euros a estos proyectos, mientras que un grupo más reducido prevé desembolsos de entre tres y seis millones de euros. Entre las prioridades aparecen la inteligencia artificial, la automatización, la robótica, el análisis masivo de datos y la ciberseguridad.

Sin embargo, la transformación digital también tiene costos. Los referentes del sector reconocen que la necesidad de acelerar inversiones impactó sobre los márgenes de rentabilidad. Aun así, consideran que se trata de un esfuerzo inevitable para mantener la capacidad de respuesta frente a clientes que demandan mayor velocidad, trazabilidad y precisión en cada etapa de la cadena logística.

En este escenario, el big data aparece como el verdadero punto de partida. Antes de pensar en algoritmos sofisticados o modelos predictivos, las empresas buscan capturar información de calidad, ordenarla y convertirla en una fuente confiable para la toma de decisiones. La inteligencia artificial llega después, como una herramienta capaz de analizar esos datos, detectar patrones y generar recomendaciones que permitan optimizar procesos.

Los especialistas coinciden en que el entusiasmo por la IA no debe ocultar una cuestión central: la calidad de la información disponible. Un sistema inteligente puede procesar millones de registros en segundos, pero sus resultados dependerán de la calidad de los datos que reciba. Por eso, además de tecnología, las compañías trabajan en la estandarización de procesos, la gobernanza de datos y la capacitación de sus equipos para aprovechar el potencial de estas herramientas.

Casos de éxito en el exterior

Los casos concretos comienzan a multiplicarse. HP desarrolló una plataforma global denominada Hawkeye para integrar información proveniente de múltiples sistemas y obtener una visión integral de su cadena de suministro. La solución permite monitorear envíos en tiempo real, identificar desvíos antes de que afecten al cliente y generar predicciones dinámicas sobre los tiempos de entrega mediante modelos de machine learning. El objetivo no es solo conocer dónde está una carga, sino anticipar problemas y actuar antes de que ocurran.

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Una estrategia similar impulsa Danone Waters, que avanzó en la implementación de un sistema centralizado de gestión del transporte para coordinar una operación que involucra decenas de miles de camiones al año. La plataforma permite monitorear rutas, controlar costos, evaluar niveles de servicio y medir la huella de carbono. Pero el principal beneficio surge de la capacidad para construir una base de datos robusta que facilite mejores decisiones comerciales, operativas y estratégicas.

Todo indica que la automatización, la robotización y la inteligencia artificial continuarán ganando terreno durante la próxima década. No obstante, la carrera tecnológica no se definirá por quién incorpore más herramientas, sino por quién logre convertir la enorme cantidad de información disponible en decisiones concretas que generen eficiencia, reduzcan costos y mejoren la experiencia de clientes y operadores. En un sector donde cada minuto cuenta, los datos empiezan a valer tanto como la propia mercadería que circula por la cadena logística.