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Cambios en la estructura en tiempos de pandemia

 |   22 de octubre del 2020


Las cadenas de suministros son camaleónicas, responden como medida de defensa o expansión afrontando coyunturas de índole económica, política, social, ambiental e incluso sanitarias. Durante este largo periodo de confinamiento los cambios han sido constantes y los impactos innumerables en diversos sectores productivos y es, quizás a la fecha, Sudamérica una de las regiones más afectadas.

 

Diversas empresas de sectores no esenciales han tenido que reinventar su operación y optar por brindar servicios o artículos acordes a la coyuntura y el Estado, como parte interesada en el desarrollo sostenido de la cadena, ha fomentado el acceso a programas de reactivación económica mediante préstamos bancarios y disminución de la carga impositiva

Dentro de los principales cambios que han experimentado las cadenas está el acortamiento de los eslabones y la regionalización, que debería fomentar el desarrollo de la industria local reduciendo la dependencia por otros bloques productivos así como económicos; y aunque a la fecha la escasez y especulación de la demanda nos han llevado a otras etapas, en el tiempo no han sido sino un catalizador para el desarrollo de otras industrias que pasaron desapercibidas durante mucho como es el caso de los productos empacados.

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La logística de última milla recuperó el protagonismo reformulando las formas para lograr la eficiencia en las entregas. En la región el empleo de robots se viralizó como una alternativa para reducir el índice de contagios, personal shopper´s para las compras directas, así como los negocios independientes con presencia en las redes sociales y con una mayor capacidad de respuesta en tiempos, fueron de las alternativas más empleadas durante este periodo.

Las ineficiencias en entregas que ya existían por parte de las grandes cadenas se multiplicaron como consecuencia de una la limitada oferta de empresas de transporte, un mayor tiempo de aplazamiento en las entregas ante la ausencia de almacenes urbanos y el cobro al cliente por concepto de entregas.

Aparece como un nuevo participante en las cadenas de suministro los denominados dark stores, aquellas tiendas que a partir de la coyuntura tuvieron que reinventar el formato y servir de almacenes de cercanía para cubrir nuevas zonas, reducir los tiempos de entrega, lograr eficiencias en los costos asociados al transporte, a los de ventas por local, así como los de preparación de pedidos y operaciones en el almacén.

Algunas empresas de consumo masivo comienzan a cambiar la estructura de sus cadenas ofreciéndoles a los clientes la venta directa de sus productos, y si bien resulta de gran beneficio, para estos últimos existen efectos directos y colaterales. Los primeros fueron evaluados estimando la nueva carga operativa para lograr ecuación correcta y mantener los márgenes esperados, mientras que los colaterales pueden afectar la relación con los demás miembros de la cadena.

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Mientras el fabricante opta por atender directamente al cliente final, contrario a ser considerada como una buena práctica, esta decisión rompe y de manera unilateral el paradigma de una relación comercial necesaria para atender a los clientes, pero que se diluye ante la supremacía de los intereses de los fabricantes y contrario a sostener una relación colaborativa, se toman decisiones inconsecuentes al crear una competencia desleal a quienes en el tiempo fueron los colaboradores esenciales para satisfacer la demanda del mercado.

El cobro por concepto de entrega lamentablemente se ha normalizado en una coyuntura operativa en la cual las empresas, si bien han incrementado el flujo de operaciones en el despacho, no se vería justificado ante la reducción de los gastos de ventas y principalmente los asociados a las tiendas, lo que significaría un incremento injustificado en el margen.

(*) El autor es Docente en materias logísticas y speaker en Expo Logística Panamá 2012 y 2017, Logistic Summit & Expo México 2013, Expo Logisti-k Argentina 2018 y autor del libro Gestión de inventarios: Métodos cuantitativos (fmespejo@zegelipae.pe).

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