Aviso de Privacidad y uso de cookies
Utilizamos las cookies para gestionar esta página web y mejorar su facilidad de uso. Puede encontrar más información sobre qué son las cookies, por qué las utilizamos y cómo se pueden modificar en Privacidad y cookies. Al utilizar esta página web está aceptando el uso de cookies.

Un futuro con grandes desafíos

 |   24 de enero del 2014
Un futuro con grandes desafíos
Para hacer un análisis práctico sobre las tendencias que se esperan en las cadenas de abastecimiento (SCM) es necesario hacer una rápida lectura de los indicadores económicos del mundo globalizado, para tomarlos como punto de partida.
Desde ese punto de vista, las economías avanzadas están experimentando una mejoría tras años de bajo crecimiento, pero una desaceleración de los países emergentes mantendrá el crecimiento económico mundial bajo para este año, según indicó recientemente la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
En su reporte mensual sobre el comportamiento de la economía, la OCDE destacó que el panorama de la economía global para este segundo semestre del año es poco alentador. El crecimiento se está produciendo por las mejores tasas en los países del Grupo de los Siete (G-7), primordialmente en Estados Unidos, Japón y Reino Unido.
De acuerdo con el reporte, en las tres mayores economías de la OCDE, Estados Unidos, Japón y Alemania, se espera un crecimiento anualizado en torno al 2.5 por ciento para el tercero y cuarto trimestres. China es la excepción entre las economías emergentes, con su previsión de crecimiento acelerándose y alcanzando una tasa de un 7.4% este año.
A nivel regional, expertos económicos prevén que la economía latinoamericana no se verá afectada por las turbulencias internacionales y crecerá más en 2013 de lo que lo hizo en 2012. América Latina crecerá en conjunto al 3,3% en 2013 según la CEPAL (Comisión Económico para América Latina y el Caribe). De todas formas, América latina mostrará su heterogeneidad en esta materia: mientras unos países crecerán a tasas chinas, otros lo harán modestamente y otros afrontarán serios problemas.
En 2013, Panamá, Perú, Paraguay y Bolivia serán los países con un mayor crecimiento, que oscilará entre el 8,5 y el 5,0 por ciento. Las dos grandes economías de la región Brasil y México, junto a Colombia y Chile incrementarían su economía entre el 2,5 y el 4,5 por ciento. Para nuestro país la CEPAL mantiene una proyección de crecimiento del 3,5 por ciento, con muchas dudas respecto a la diversidad de cifras divulgadas y elevados índices inflacionarios. En la última edición del “Índice Global de Competitividad” que elabora el Foro Económico Mundial se muestra que Argentina retrocedió diez lugares y cayó por debajo del centésimo puesto, muy por detrás de sus principales socios regionales. Lo que marcamos como punto de partida nos posiciona en un contexto de alta competitividad para nuestros productos exportables. Habrá que redoblar esfuerzos para generar oportunidades de negocio. El mercado interno mantendría los diferentes niveles de crecimiento por sector, tal como se han evidenciado en los últimos años, mientras se mantengan las actuales políticas económicas.
CÓMO SEGUIMOS
Según las condiciones de desarrollo previstas anteriormente, y teniendo en cuenta el grado de maduración de la actividad logística en el país, podríamos hacer un rápido análisis de las tendencias que podrían identificarse con posibilidades de aplicación en las empresas. Muchos especialistas en el mundo hacen prospecciones sobre tendencias en las prácticas logísticas, pero sólo algún grupo entre todas ellas resulta aplicable en al ámbito local. Claramente se tendrán que poner en marcha prácticas que colaboren a la baja de costos y aporten valor agregado a los servicios logísticos. Este es nuestro desafío.
En el mercado local de consumo masivo hay tendencias que observar, que impactan fuertemente en las cuestiones logísticas:
Cambios socio económicos que han permitido la incorporación de nuevos consumidores y diferentes hábitos de consumo. Esto demandará más tareas o actividades logísticas para desarrollar nuevos y complejos procedimientos operativos y de control. Habrá necesidad de desarrollar nuevos servicios logísticos donde antes no los había. Se pensará en la mayor “regionalización logística”, intentando poner en práctica lo que se conocía como “pensar centralizadamente, operar descentralizadamente”.
Los desarrollos de nuevos canales de comercialización favoreciendo el multiformato: del “hiper” a la “proximidad”. De la “proximidad” a la “casa del cliente”. Esto conlleva a más flexibilidad, a gestionar una red dinámica con diferenciación de “clientes”, adaptabilidad de la red, etc. Esta tendencia, ya puesta inicialmente en evidencia en nuestro territorio, es un desafío logístico dada la creciente complejidad de gestión que ello implica. La necesidad de coordinación de funciones logísticas se hace más exigente. Estamos moviéndonos a una competición basada en el tiempo. La velocidad es casi más importante que un precio barato. Lo vemos en el sector de electrodomésticos y telefonía, donde se privilegia la capacidad para llegar primero al mercado. La demanda está cambiando el mundo de la logística.
Crecimiento de los costos laborales. A pesar de todas las políticas que se vienen implementando para aliviar el impacto de mayores costos laborales, será necesaria la aplicación de programas o planes que identifiquen oportunidades de simplificación/eliminación de tareas sin valor agregado. Se deberían incrementar los programas conjuntos entre clientes y proveedores de las cadenas logísticas en la búsqueda de esas oportunidades.
Mayor participación del área logística en las decisiones del negocio: por restricciones y por su participación en los beneficios empresarios. En los planes de expansión comercial o desarrollo de mercados, se hará cada vez más necesaria la definición e incorporación de los planes logísticos para cada nueva estrategia comercial.
Necesidad de recursos humanos especializados. Ya necesario en el pasado, la tendencia es a mayor profesionalización dada la complejidad antes mencionada. Será necesaria la utilización de estrategias de formación “a distancia” con fuerte uso de Internet, dada la cada vez mayor dispersión geográfica de las grandes empresas o bien por las mayores exigencias de formación de las empresas regionales.
Automatización e incorporación de tecnologías específicas para las funciones logísticas muy integradas con el resto de sistemas de las empresas, como forma de reducir costos operativos. Se priorizarán las aplicaciones donde se consiga la simplificación de tareas, con menor uso de recursos propios.
MAYOR CERCANÍA Y SUSTENTABILIDAD
Para los sectores de productos exportables, con muchos requerimientos logísticos, también hay tendencias para tener en cuenta:
El “near sourcing”. Los lugares que habían ganado terreno como centros de producción de bajo costo como China y otros países de Oriente, muchas veces están dejando de ser tan convenientes y los servicios logísticos para transporte de insumos principalmente, comienzan a incidir demasiado en los costos. La evolución hacia incrementos de costos logísticos, ha hecho cambiar estrategias de localización. Esto genera la tendencia a la relocalización de industrias en países con costos relativamente bajos pero próximos a donde están sus principales fuentes de provisión o sus mercados de consumo finales, reduciendo costos totales en las cadenas de abastecimiento. Otras consideraciones que se imponen en el concepto “near sourcing” son las diferencias culturales, las diferencias horarias y las comunicaciones, que las empresas empiezan a tener en cuenta a la hora de tomar las decisiones de instalación de sus actividades. Es una estrategia que apunta a abastecer al mercado global. Ejemplos de esto se empiezan a ver en Centroamérica y México con empresas americanas, y en Europa con países como Polonia con empresas alemanas. Esta tendencia también tiene su semejanza con las decisiones de ubicación de los centros de almacenamiento y distribución. Las decisiones de localización requerirán cada vez más el uso de modelos de análisis de costos a lo largo de todas las cadenas productivas-logísticas, dado el constante incremento de los costos de transporte, que muchas veces termina impactando negativamente en los márgenes previstos por las empresas.
Finalmente, hay claras tendencias que impactan tanto en los mercados domésticos como los internacionales, y son las referidas a la sustentabilidad, el cuidado del medio ambiente y la logística inversa:
Regulaciones ambientales globales, ya instaladas en los principales mercados internacionales, generarán cada vez más presiones en la producción y distribución del mercado local. Esto también requerirá la necesidad de preservar el medio ambiente y el reemplazo de los recursos naturales en los procesos productivos. La población tendrá mayor poder de decisión para la adquisición de productos no contaminantes a lo largo de su vida útil.
Estrictas disposiciones y requerimientos de reciclaje conducirán a un significativo impacto en la logística inversa y en los procesos productivos. El manejo seguro de los desperdicios y sus disposiciones regulatorias generarán la necesidad de realizar la trazabilidad del producto a lo largo de toda su vida útil. Esto afectará las tecnologías utilizadas en producción, la selección de las materias primas, los proveedores, y los modos de transporte utilizados. Será necesario desarrollar procesos sustentables que no incorporen costos en las cadenas de suministro.
Transporte sustentable. En las políticas de sustentabilidad de las empresas se generalizará la mención a objetivos de disminución de generación de GEI (Gases de efecto invernadero) por la creciente necesidad de consumir menos combustible dado que es su principal insumo y componente de su costo operativo. Desde el diseño técnico de las flotas vehiculares, hasta la planificación de rutas, los diagramas de tareas, las modalidades de conducción, y los transportes de regreso, constituyen una serie de acciones que marcan definitivamente una tendencia ya en proceso en el resto del mundo.
El desarrollo de programas colaborativos de logística sustentable será una forma de asegurar el compromiso con la eficiencia y la sustentabilidad, tanto por parte de las empresas dadoras de carga como de los transportistas.
Nos queda una tarea nada fácil… evaluar cómo hacer para que estas tendencias impacten positivamente en nuestra gestión logística.
(*) Los autores son miembros del Foro Logístico Buenos Aires del Centro de Logística Integrada y Organización del ITBA (Instituto Tecnológico Buenos Aires)

Redacción Énfasis Logística


Notas relacionadas

Te podría interesar