20 de octubre del 2020

Juan Aguilar es el nuevo presidente de FAETyL

 |   20 de octubre del 2020

...

En el marco de una sesión ordinaria, la comisión directiva de la Federación Argentina de Entidades de Transporte y Logística (FAETyL) se reunió de manera digital para hacer oficial el traspaso de autoridades. El presidente saliente, Jorge López, se despidió luego de un año de intenso trabajo, en el que se posicionó a la federación como la más representativa del sector.

 

En un encuentro en el que predominó el buen ánimo, se repasó con satisfacción la labor realizada en el último tiempo. Después el ex y primer presidente, Jorge López, se despidió luego de un año de incansable trabajo, fundamental para conformar la federación y lograr que se convierta en la más representativa del sector. Mediante votación, los miembros de la comisión directiva eligieron de manera unánime a quien fuese secretario de FAETyL, Juan Aguilar.

Toda la federación agradece el valor que aportó Jorge desde su lugar para empezar a direccionar el camino y hacer crecer el espacio. Su mirada profesional y gestión fueron indispensables para llegar al lugar que FAETyL ocupa hoy.

Por su parte el flamante presidente Juan Aguilar, a través de su experiencia como presidente de CEDAB y secretario de FAETyL, demuestra amplia capacidad y conocimientos en el quehacer de la federación y en temas relacionados a la distribución y la logística. Desde FAETyL confían en el inicio de un nuevo ciclo exitoso en el sector, con el logro de más objetivos, que se traducirán en oportunidades de negocio para el sector.

Después de la votación la comisión directiva quedó conformada de la siguiente manera: Juan Aguilar, presidente; Ana Morán, vicepresidente; Hernán Sánchez, secretario; Roberto Rodríguez, tesorero; Gustavo Delgado, vocal titular.

Más noticias
25 de septiembre del 2025
Por Luis Mogni, Socio Fundador de SOMERA S.A.S. y del Congreso de Distribuidores del Agro (CDA)

Ingresos Brutos es el impuesto que corresponde a las actividades autónomas, actos u operaciones que consiste en la aplicación de un porcentaje sobre la facturación de un negocio, independientemente de su ganancia, según la página web argentina.gob.ar

En Argentina 1870 razones sociales operan 3300 agronomías que intervienen con transacciones y servicios para atender las necesidades de más de 70.000 productores agropecuarios, en un mercado de insumos que tiene un valor de aproximadamente 12.000 millones de dólares.

Y en ese mercado dinámico, el canal de distribución del agro tiene una rentabilidad muy ajustada. Los valores de rentabilidad bruta más frecuentes que relevamos oscilan entre 7 y 10 por ciento de la facturación. Sostener una oferta de servicios con esa rentabilidad, es cada vez más difícil y ajusta mucho al canal de distribución.

Las consecuencias del impacto fiscal

Pero, revisando esta realidad, el impacto fiscal erosiona cada día más la posibilidad económica del canal. Dentro de este tema, el Impuesto a los Ingresos Brutos que presenta alícuotas que oscilan entre 3% y 7% de la facturación bruta, dependiendo de las provincias en las que operan las agronomías, se lleva del 40 al 70% de la rentabilidad bruta. ¡¡Un despropósito económico!!

Si a ese impacto fiscal, le sumamos las tasas municipales, el impuesto a los créditos y débitos bancarios, la actividad del Canal de Distribución del Agro enfrenta un alto riesgo de desaparecer al no poder operar en forma rentable.

Es imprescindible, realizar una reestructuración fiscal, ajustando las alícuotas a la realidad de los negocios, teniendo una mirada más enfocada en cada sector, de manera tal que el impacto impositivo deje de ser confiscatorio y permita una oferta de servicios profesional para los productores agropecuarios y para las empresas proveedoras de insumos. Si no, veremos una pérdida de bocas comerciales y una caída de los servicios a los usuarios en el agro.

12 de marzo del 2026

Por Paula Chaves, analista de mercados financieros de GH Trading

La escalada geopolítica en Medio Oriente volvió a tensionar a los mercados energéticos y reactivó la preocupación por el suministro global de petróleo. Las tensiones en torno al tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz —por donde circula cerca de una quinta parte del crudo mundial— generaron temores sobre una posible interrupción del flujo energético.

El impacto se reflejó rápidamente en los precios. El Brent llegó a rozar los 120 dólares por barril y el WTI también registró fuertes subas en las primeras horas de la reacción del mercado, aunque posteriormente retrocedieron parcialmente. Esta volatilidad refleja la sensibilidad de los inversores frente a cualquier señal sobre la duración o la posible escalada del conflicto.

Te puede interesar: Nefab abre centro de ingeniería de embalaje en México

El petróleo y el riesgo inflacionario

Más allá del salto inicial en los precios, el factor clave para los mercados es cuánto tiempo podría sostenerse el encarecimiento del crudo. Si el repunte se prolonga, podría trasladarse a la economía global a través de mayores costos de combustibles, transporte e insumos, generando presiones inflacionarias.

Por el momento, los mercados financieros continúan evaluando si se trata de un shock transitorio o de un cambio más estructural en los precios de la energía.

En las bolsas internacionales la reacción ha sido moderada. Aunque los índices estadounidenses registraron una apertura débil por el impacto del petróleo y los temores inflacionarios, posteriormente aparecieron compras selectivas, lo que sugiere que el mercado todavía no descuenta un escenario de crisis mayor.

El papel dual de México

En este contexto, México ocupa una posición particular. Por un lado, el aumento del precio del petróleo puede beneficiar a la economía al mejorar los ingresos por exportación de crudo y aliviar la situación financiera de Petróleos Mexicanos (Pemex).

La petrolera estatal ha priorizado en los últimos meses el abastecimiento de refinerías locales y ha reducido exportaciones, mientras mantiene su producción total —incluyendo socios— en torno a 1,65 millones de barriles diarios.

Sin embargo, México no es un ganador neto de un shock petrolero prolongado. El país sigue dependiendo de combustibles importados y de una cadena energética en la que los precios internacionales pueden trasladarse rápidamente a la inflación interna.

Además, un petróleo caro podría aumentar el costo fiscal si el gobierno decide implementar subsidios para contener el impacto en los precios de los combustibles.

Expectativa en los mercados

El balance para México es, por lo tanto, dual: mayores ingresos por exportaciones energéticas, pero también riesgos para la inflación, el tipo de cambio y el crecimiento económico si el episodio se prolonga.

En el caso de los mercados emergentes, los analistas señalan que una corrección adicional en los activos financieros podría abrir oportunidades de inversión, aunque recomiendan cautela.

La estrategia más prudente, sostienen, es esperar una mayor estabilidad en el frente geopolítico y en el precio del petróleo antes de retomar posiciones con mayor convicción en los mercados emergentes.

Foto: BNamericas

7 de abril del 2026

En febrero de 2026, el comercio exterior argentino mostró señales de desaceleración. Las exportaciones alcanzaron los USD 5.962 millones, con una caída interanual del 2,9%, mientras que las importaciones sumaron USD 5.174 millones, registrando un descenso más pronunciado del 11,8%.

A pesar de este escenario, la balanza comercial mantuvo un saldo positivo de USD 788 millones, acumulando así 27 meses consecutivos de superávit. Sin embargo, el resultado quedó muy por debajo del registrado en enero (USD 2.189 millones) y marcó el nivel más bajo desde mayo de 2025.

Te puede interesar: La CERA celebra la aprobación del acuerdo Mercosur-UE por parte de Argentina

Menores cantidades exportadas y suba de precios

La caída en las exportaciones estuvo explicada principalmente por una disminución del 7,1% en las cantidades, parcialmente compensada por un aumento del 4,4% en los precios.

A nivel sectorial, se registraron bajas en casi todos los rubros, con excepción de los productos primarios. Se destacaron las caídas en combustibles y energía (-18%) y en manufacturas de origen agropecuario (-15,8%).

En contraste, los precios mostraron subas relevantes en manufacturas de origen industrial (+27,3%), impulsadas principalmente por el oro, mientras que combustibles y energía registraron una baja del 11,6%.

Entre los principales productos exportados se ubicaron el trigo, el oro, los subproductos de soja y el petróleo crudo.

Fuerte retracción de las importaciones

Las importaciones mostraron una caída más marcada, impulsada exclusivamente por una disminución del 14,9% en las cantidades, pese a que los precios crecieron un 3,7%.

La baja fue generalizada en casi todos los usos económicos, con excepción de los vehículos automotores de pasajeros, que registraron una leve suba del 1,5%.

Las mayores caídas se observaron en piezas y accesorios para bienes de capital (-29,4%) y en bienes de capital (-22,9%), lo que puede anticipar un menor nivel de inversión productiva.

Entre los productos más importados se destacaron los porotos de soja, vehículos, productos inmunológicos y automóviles de distintas gamas.

Energía: menor superávit y fuerte caída del comercio

El sector energético también reflejó una contracción. La balanza comercial del rubro mantuvo un saldo positivo de USD 379 millones, aunque inferior a los USD 535 millones registrados en febrero de 2025.

Las exportaciones del sector cayeron un 32,2%, principalmente por menores ventas de petróleo crudo, mientras que las importaciones se redujeron un 39,8%.

Fuente: CERA (Cámara de Exportadores de la República Argentina)

17 de diciembre del 2025

Durante la presentación de la Estrategia Nacional Exportadora, el presidente de CERA, Fernando Landa, señaló que es necesario priorizar una reforma actitudinal hacia el sector exportador.

Expresó que la actividad de exportación debe dejar de reducirse al concepto de “generador de divisas” y que debe dejar de considerarse como una “solución de caja” de cortísimo plazo posible de accionar mediante el cambio de reglas.

5 indicadores clave

Entre los indicadores que presentó para demostrar la necesidad de cambio se encuentran:

  1. La participación de Argentina en las exportaciones globales es apenas del 0,33% (2024), con escasas perspectivas de mejora para 2025 (0,34%).
  2. Hace una década la cantidad de empresas exportadoras de bienes se encuentra estancada en el entorno de 9.300 empresas. Este número es aproximadamente la misma cantidad de exportadores que hoy detenta Perú y apenas algo más que Chile.
  3. Argentina tiene una proporción de Pymes exportadoras (6,3%) menor al promedio de países menos desarrollados (7,9%).
  4. La economía argentina es mucho más compleja que su exportación: los primeros cinco productos representan el 59% del volumen exportado (2024) y la capacidad de diversificación continúa limitada.
  5. La exportación anual per cápita de Argentina está debajo de los USD 1.500, lo cual palidece en comparación con países como Estonia, Finlandia, Australia y Canadá que superan los USD 14.000 o con el entorno de los USD 4.500-5.000 per cápita de países como Chile y México.

Pronóstico de exportaciones 2025

CERA pronostica que 2025 culminará con exportaciones por USD 84.295 millones, el segundo valor más alto de los últimos 5 años. No obstante, Landa expresó que el efecto de crecimiento de volumen de 2025 está dado casi exclusivamente por 3 factores:

  • Incremento de exportaciones de porotos de soja con destino a China en un contexto favorable de vuelco de compras de China a Sudamérica por el conflicto comercial con la administración Trump y, paralelamente, las rebajas de retenciones en Argentina.
  • El éxito en la producción de trigo en un entorno de disrupción por la guerra Rusia-Ucrania (dos grandes oferentes trigueros).
  • El incremento de las exportaciones

Estrategia Nacional Exportadora 2025

En 2025, se han incorporado más propuestas a la Estrategia Nacional Exportadora (ENE), llegando a un total de 248. Las mismas se dividen en:

  • Pilares: Relacionamiento externo (64 propuestas), Impuestos y restricciones (34), Facilitación del comercio (68), Logística (54), Financiamiento (13), Promoción e inteligencia comercial (15).
  • Impacto: alto (31%), medio alto (33%), medio (36%).
  • Tipo: institucionalidad (29%), competitividad (48%), acceso a mercados (23%).
  • Responsable: Poder Ejecutivo (87%), Congreso (13%, aunque en el pilar Impuestos y restricciones la participación del Congreso asciende al 47% de las propuestas).

Impacto esperado de la ENE

Tomando en cuenta la evolución proyectada de las exportaciones, Landa estimó que la implementación de la ENE podría sumar alrededor USD 15.760 millones para 2030, totalizando USD 142.442 millones, lo cual representaría un incremento del 70% respecto a los valores exportados en 2025, y concluyó que la competitividad será alcanzable si cambiamos el horizonte de nuestra mirada e internalizamos que, como dice el lema de la CERA, “Exportar es trabajo y desarrollo”.

Te puede interesar: Récord anticipado: los puertos argentinos despachan trigo antes de la campaña

Medidas prioritarias para 2026 

Landa afirmó que las 10 prioridades para 2026 apuntan a avanzar en un camino hacia la normalización estructural, señalando en cada caso la “anomalía” que hoy presenta Argentina en comparación con el mundo:

  • Eliminar la liquidación obligatoria de divisas producidas por ventas de exportación de bienes
  • Seguir eliminando derechos de exportación
  • Readecuar los reintegros a las exportaciones para que compensen la carga impositiva indirecta
  • Eliminar los condicionamientos no previstos en la Ley de IVA para el recupero de este impuesto
  • Regularizar la deuda del Estado con los exportadores (IVA y Reintegros a los impuestos indirectos)
  • Avanzar en la creación de una Cuenta Corriente Única Tributaria (Impositiva y Aduanera)
  • Solucionar los temas estructurales para avanzar velozmente en la facilitación del comercio
  • Solucionar los temas institucionales y de gobernanza que afectan la logística e infraestructura orientada al comercio
  • En el MERCOSUR, alcanzar nuevos consensos que permitan salir del estancamiento actual y determinar qué acciones corresponden en el caso de Uruguay y su proceso de adhesión al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP).
  • Mantener una presencia activa en el G20 y el Acuerdo de París, y priorizar el proceso de ingreso de Argentina a la OCDE.
21 de enero del 2026

La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación informó que Argentina logró en 2025 un alto nivel de cumplimiento de los distintos cupos de exportación, en destinos clave para la agroindustria nacional, alcanzando algunos récords de ejecución como es el caso de las cuotas de azúcar a Estados Unidos, duraznos en conserva a México (por primera vez desde su inicio en 2005) y carne a distintos destinos, entre los más importantes.

Te puede interesar: Acuerdo Mercosur–UE: impacto en el comercio agroexportador y la cadena de suministro

Exportación de carnes y tabaco

En un contexto generalizado de crecimiento de las exportaciones agroindustriales durante 2025, nuestro país cumplió con la cuota de carnes vacunas y menudencias a Colombia (que se sobrejecutó en un 120%, utilizando parte del cupo renunciado por los demás países del Mercosur); la cuota Hilton al Reino Unido y la cuota de carnes a Estados Unidos.

Adicionalmente, transcurrido el primer semestre de la cuota Hilton con la Unión Europea para el ciclo 2025/26, la misma se encuentra en un 65% de ejecución. Este es el nivel más alto desde 2018 y con precios promedio que rondan los 17 mil dólares por tonelada de carne.

Te puede interesar: Luis Mogni: “Necesitamos una mirada integral del canal de distribución del agro”

En tanto, la cuota de ovinos y caprinos, cuya ejecución habitual no superó nunca el 5% del cupo, finalizó el 2025 con un 11% de ejecución, el más alto de los últimos 21 años.

Por último, la cuota de tabaco con destino a Estados Unidos se reactivó desde septiembre y avanza a paso firme su ejecución.

Este contexto favorable fue acompañado por medidas adoptadas por el Gobierno Nacional a lo largo de estos 2 años que contribuyeron también a facilitar la inserción internacional de la agroindustria nacional y así aprovechar las oportunidades el mundo ofrece.

Fuente: Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca